DICCIONARIO DE
ARGENTINISMOS

Introducción
Los idiomas no se rigen por cánones lógicos. Así, sabemos que
arre es una voz de estímulo que se da a las caballerías, y que jaque es un
ataque al rey en el juego de ajedrez; pero arrejaque no es una voz para
estimular a los caballos de ajedrez a que ataquen al rey. Similarmente, pequeñas
e inocentes variaciones producen cambios inesperados de significado, y vemos por
ejemplo que un tipo de plomo, pieza metálica móvil antiguamente usada en
imprenta, no es lo mismo que un plomo de tipo, y que un mundo inhumano no es de
ninguna manera equivalente a un humano inmundo.
Y si ilógico es el idioma en sí, no menos absurdo es el estatus de que gozan los
distintos idiomas del mundo. Por qué el inglés es la lengua mundial por encima
del argentino, que tiene una variedad de malas palabras infinitamente mayor, es
un misterio sólo atribuible a las arbitrariedades de la sociolingüística.
Pero más irritante todavía es que el argentino no sólo no ocupe la posición de
idioma mundial que por su riqueza insultiva le correspondería, sino que ni
siquiera se lo reconozca como idioma autónomo. Aparentemente el argentino sería
lo mismo que el español, del cual ni siquiera se podría considerar un dialecto
diferenciado.
¿Quiénes sostienen tal barbaridad? Básicamente, las personas cuyos puestos de
trabajo dependen de mantener esa ficción. Los miembros de la Real Academia
Española serían mucho menos prestigiosos y serían invitados a infinitamente
menos congresos si el idioma sobre el que legislan abarcara sólo a 40 millones
de hablantes peninsulares (30, si descontamos los hablantes de catalán, gallego
y vasco) en lugar de los 300 millones que habitan lo que ellos paternalistamente
llaman Mundo hispánico.
Pero los hechos se encargan de desmentirlos. Un argentino puede decirle a su
interlocutor español que labura en la Muni y que para ahorrarse las
combinaciones en el subte vino manejando y tuvo que estacionar sobre el cordón
de la vereda; a lo cual su interlocutor español le puede replicar que curra en
el Ayuntamiento y que por evitarse las correspondencias en el metro vino
conduciendo y tuvo que aparcar sobre el bordillo de la acera. Después de eso,
ambos se pueden quedar reflexionando sobre qué distintas son sus vidas, a menos
que un intérprete allí presente les informe que uno y otro dijeron exactamente
lo mismo.
Se cifra en 2600 las palabras argentinas que dejan a los españoles con la
mandíbula por el subsuelo. Muchos idiomas tienen un caudal léxico bastante menor
que eso. Alguien puede sostener —los capitostes de la RAE lo hacen— que el
castellano tiene 90.000 palabras, y que en ese contexto 2600 términos diferentes
son relativamente pocos. Se trata de una triquiñuela de los académicos. Sus
datos son rigurosamente exactos; pero lo que no nos dicen es que el español y el
argentino coinciden en palabras como narrio, gules o arrejaque, mientras que
difieren en la manera de nombrar al zapallo [calabaza], al poroto [judía], a la
arveja [guisante], al balde [cubo], al barrilete [cometa] o aun a la computadora
[ordenador] o al telgopor [poliexpand]. En otras palabras, coinciden en los
vocablos que nadie sabe lo que quieren decir, y se diferencian en los que se
usan día a día.
Para aquellos españoles sensatos que reconocen que se trata de idiomas
diferentes, compuse este pequeño diccionario de 350 palabras. No es que sean las
únicas en que el español y el argentino son diferentes; simplemente se trata de
las 350 palabras que normalmente uso, todas ellas, casualmente, diferentes de
las que emplearía un español. Pero solicito que si alguno de mis lectores
peninsulares conoce otras voces que se puedan incorporar a este diccionario, me
las mande por correo electrónico en un archivo... perdón, en un fichero. ¡Ya
empezamos!
D I C C I O N A R I O
IMPORTANTE: Éstas son palabras de uso general en Argentina y no en
España. Algunas de ellas se han conservado en alguna provincia española, pero no
en todo el estado español. Asimismo, algunas tienen uso general en la península,
pero no con el significado aquí indicado. En general, el criterio usado para que
una palabra aparezca aquí es que en Argentina sea el vocablo normal, natural,
universal, y en España no. Como lo lógico es que los lectores no lean esta
advertencia antes de buscar una palabra, de todas maneras los perdonaré si me
escriben para avisarme que en algún rincón perdido de Aragón se sigue diciendo
alguna de las voces aquí listadas.
~ A ~
a boca de jarro. A bocajarro. El argentino aún no ha llegado al poder de
síntesis del español. Válido también para a troche y moche (nunca a trochemoche)
e hijo de puta (jamás hijoputa).
abrochadora. Grapadora. Instrumento para clavar ganchos (grapas según ustedes)
en una pila de papeles que deseamos unir o en la epidermis de alguien a quien no
queremos mucho, y que también puede usarse como arma arrojadiza parecida al
bumerán.
abrojo. Velcro. Sistema basado en el contacto entre superficies rugosas para
abrochar prendas o calzados, que tampoco vendría mal adosado a la boca de
ciertos individuos de conversación indeciblemente pesada.
a cobrar. Cobro revertido. Interesante manera de establecer una llamada por
teléfono, en la cual el que la recibe la paga. Interesante mientras uno sea el
originador. Últimamente se está usando cobro revertido también en la Argentina,
como consecuencia de la irrupción de Telefónica española en el mercado de las
telecomunicaciones.
acabar. Correrse. En una película de Almodóvar, decíale una mujer al degenerado
que la estaba violando: "¡Córrete, córrete!". Los argentinos lo interpretábamos
como un pedido de que se hiciera a un lado. Gritó un espectador en un cine de
Rosario: "¡Pero si se corre no va a poder acabar!"
achuras. Asaduras, menudencias de la vaca, de todo tipo, infaltables en un
asado.
acoplado. Tráiler. Un camión con acoplado sería uno que lleva un tráiler a
cuestas. Pero si aplicamos el vesre y hablamos de un mionca con acoplado , ya
nos estamos refiriendo a una mujer atractiva con una voluminosa cola.
aguacil. Bicho de grandes alas, grandes ojos y cola finita alargada. En
castellano general, libélula.
aguinaldo. Paga extraordinaria, paga extra, paga doble, paga. Sueldo adicional
que se paga a final de año para que el empleado financie sus gastos de las
fiestas. No se usa aguinaldo en el sentido de una pequeña gratificación informal
que se le ofrece al cartero o a la portera del edificio para la misma fecha.
ají. Guindilla. Complemento picante de muchos platos.
alambre de púa. Alambre de espino. Alambre con nudos puntiagudos para delimitar
el 99% del globo terráqueo donde no somos bienvenidos.
alcahuete. Solamente usado en el sentido de "soplón". No se aplica esta palabra
al que —digámoslo como los diccionarios— propicia amores ilícitos.
alcancía. Un argentino tiene una alcancía como un español tiene una hucha.
Ninguno de los dos tiene nada adentro.
alcaucil. Alcachofa. Pero en la provincia de Tucumán dicen alcachofa. ¿En alguna
provincia española dicen alcaucil? // NOTA POSTERIOR: ¡Sí!, me responden al
unísono mis lectores andaluces. En Sevilla se dice alcaucil. ¿Nunca consideraron
separarse de España y unírsenos?
alcayota. Cayote, cidra cayote. Fruto del cual se hace un dulce muy fibroso,
llamado cabellos de ángel en España y dulce de alcayota (vaya originalidad) en
Argentina.
alfajor. Comparados con España, en Argentina no sólo tenemos más palabras para
designar las cosas; también tenemos más cosas. Por ejemplo, tenemos los
alfajores, deliciosas golosinas formadas por dos tapas redondas de masa dulce
encerrando un relleno de dulce de leche y bañadas en chocolate negro o blanco.
Extrañamente, en España a nadie se le ocurrió hasta ahora fabricar alfajores, ni
siquiera dulce de leche. ¡Gallegos tenían que ser! // NOTA POSTERIOR: Lectores
andaluces me han escrito quejándose, ya que parece que después de todo ellos sí
tienen alfajores. Pero me los han descrito y no tienen nada que ver con los
verdaderos, quiero decir, con los nuestros.
alfiler de gancho. Imperdible. Yo he perdido muchos de éstos, pero debe ser
porque soy argentino.
almacén. Colmado. Tienda de comestibles y algunos otros artículos.
amarrete. En España sería una forma estrambótica de decir "te amarré", en sí una
construcción no demasiado probable. En Argentina, en cambio, la palabra es un
adjetivo y significa "tacaño".
ananá. Piña. En Argentina piña es lo que producen los pinos, y también un
puñetazo.
angosto. Ésta es la palabra que se usa en Argentina; jamás, o muy raramente,
estrecho.
anotarse para. Apuntarse a. Ej.: "Me anoto para la pizza", y no "Me apunto a la
pizza".
anteojos. Gafas. Y no telescopios o binoculares. Ah, y otra cosa: los anteojos
se usan, no se llevan.
anuencia. Consentimiento. En realidad no es necesario venir a este Diccionario
para encontrar esta palabra, ya que es perfectamente española, castellana,
castiza y genuina. ¡Búsquenla en el Anaya si no! Pero en España la dejaron de
usar.
año. Transoceánicamente esta palabra tiene el mismo significado en el 99% de los
casos. Pero en uso estudiantil, puesto que cada curso coincide con un año
calendario decimos "Estoy en segundo año", no "en el segundo curso". Críptico,
¿no?
aplanadora. Apisonadora. Maquinaria usada para emparejar el asfalto. También,
persona que arrasa con todo para obtener sus objetivos. Prefiero la maquinaria a
la persona.
aplazar. Suspender. Referido a un examen o a una asignatura. Al ver cómo hablan
ustedes, muchas veces nos dan ganas de aplazarlos en castellano...
aportar. Cotizar. Entregar mensualmente parte del sueldo al aparato de seguridad
social, sólo para descubrir cuando tenemos un achaque que el sistema no lo
cubre.
apurar. Apresurar.
apuro. Prisa. "Casarse de apuro" es... pero ya la gente no se casa por ese
motivo, ahora tienen el hijo primero.
archivo. Fichero. Término de computación.
arco. Portería [en el fútbol]. Parece mucho más lógica la palabra arco, dado que
no hay allí cerradura ni picaporte.
armar. En Argentina es posible armar un diccionario, por ejemplo. No se trata de
adosarle una ametralladora, ni mucho menos. De este lado del océano, armar es
elaborar cualquier cosa de a pequeñas porciones.
aros. Pendientes, aretes. Las mujeres siempre están pendientes de ellos. Una
importante minoría de los hombres también, últimamente.
arquero. Portero, en el fútbol. El Día del Arquero es una fecha que se supone
que no va a ocurrir nunca, tal es la importancia que asignamos a ese jugador (y
así son los goles infantiles que nos hacen).
arrastre. Tirón (electoral). Por arrastre, políticos mediocres suelen ser
votados por electores que los ven en un mismo partido que otros igualmente
mediocres pero conocidos.
arveja. Guisante. Tardé muchos años en comprender que el guisante que le
producía moretones a una princesa en un cuento infantil no era más que una
vulgar arveja. Lo que todavía no entiendo es qué pueda tener de interesante una
chica que no puede resistir la presión de una leguminosa a varios colchones de
distancia.
asado. Un asado no es una carne puesta al horno, sino todo un complejo de
pedazos del cuerpo vacuno, y aun del porcino, distribuidos en una parrilla para
asarse a las brasas. El término también denota la reunión social motivada por
esa ingesta (crudamente discriminatoria de los vegetarianos, lo admito).
asiento. Ustedes saben lo que es un asiento. Claro que lo saben. Lo que no saben
es que nosotros también usamos esta palabra para referirnos al sillín de una
bicicleta.
atado. Cajetilla de cigarrillos.
atajar. Parar, detener un disparo el arquero.
Atrapado sin salida. Alguien voló sobre el nido del cuco. El nombre de la
conocidísima película con Jack Nicholson fue traducido de forma diferente en
Argentina y en España. En España tradujeron palabra por palabra el original
inglés One flew over the cockoo's nest. Pero no se dieron cuenta de que "cuckoo",
en ese contexto, significa "loco", y el espectador termina de verla
preguntándose qué tendrá que ver el cuco en todo esto. Atrapado sin salida da
una idea mucho mejor del contenido.
avisos fúnebres. Esquelas. Sección del diario en que finalmente se hablará de
nosotros, pero cuando ya sea demasiado tarde.
azúcar impalpable. Azúcar glas. Polvillo para repostería, vagamente similar en
aspecto, ya que no en efecto, a la cocaína.
~ B ~
balde. Cubo. Un recipiente con asa cilíndrico o troncocónico no se entiende por
qué se tenga que llamar cubo. La palabra argentina evita esa paradoja
geométrica.
baldío. Solar. Terreno urbano aún no edificado.
balero. Boliche. Juguete consistente en una bola agujereada que se intenta
ensartar con un palo sujeto a ella por un cordón. También sirve para machacar el
cráneo de nuestro rival cuando vamos perdiendo.
banana. Plátano (la fruta). Para no confundirla con el árbol de hoja grande que
en verano da sombra en las calles.
bancar. 1. Dar apoyo a alguien, especialmente cuando otros se lo niegan: "Mi
jefe me bancó hasta que se dio cuenta él mismo de mi incapacidad". 2. Aguantar
algo, tener capacidad para sobrellevarlo. Me dicen que este Diccionario es una
porquería, pero yo me la banco.
banco. Banquillo. Lugar donde los jugadores suplentes esperan a que el
entrenador se digne hacerlos ingresar al campo de juego. En Argentina no se
habla de jugadores en el banquillo, salvo en el caso de aquéllos sujetos a
causas penales.
banquina. Arcén. Palabra de origen italiano, como tantos argentinismos, y de
hecho como tantos argentinos (un 40% según buenas fuentes).
barbijo. Mascarilla. Especie de bozal con que los cirujanos ocultan la mueca de
asco que les provoca lo que ven adentro del paciente.
barrilete. Cometa. ¿Qué es un cielo lleno de cometas? En España, no se sabe muy
bien. En Argentina sí, dado que cometa es un cuerpo celeste, y el objeto
remontable hecho con cañas y papel se llama barrilete.
básquet. Jamás baloncesto, como no sea en las transmisiones radiales basadas en
que el buen lenguaje consiste en tener un sinónimo para todo, aunque haya que
recurrir a hórridos términos como balompié, baloncesto o balonmano.
batacazo. No un golpe, sino un resultado imprevisto. Ej.: "Se dio el batacazo:
perdieron Ríver y Boca".
batifondo. Si esta palabra fuera de origen yanqui significaría el fondo de la
Baticueva, o la cuenta bancaria de Batman. Pero es de raigambre itálica, y
quiere decir "barullo, alboroto".
baúl. Maletero. En los coches.
baulera. Trastero. Cuartito para dejar objetos de uso poco frecuente, artefactos
pendientes de reparación o, aprovechando un momento de descuido, suegras.
bautismo. Ésta es la palabra argentina para bautizo. Similarmente, "hechismo" es
la palabra argentina para "hechizo"... ¡Mentira!
bazar. Jamás vayan a esta tienda argentina con la idea de comprar cuadernos o
bolígrafos. Aquí expenden vajilla y material análogo.
berreta. Este adjetivo califica correctamente a, por ejemplo, este Diccionario.
Significa ordinario, chabacano, de pésima calidad.
bicho bolita. Cochinilla. Insecto que se retrae cuando lo tocan formando una
pequeña bola, asemejándose a algunos humanos cuando los critican. // NOTA
POSTERIOR: Nadie podía imaginar que un entomólogo se interesaría por la
lexicografía. Pero finalmente ocurrió, y uno de tales profesionales me informa
que el bicho bolita no es un insecto, sino un crustáceo isópodo. Mis disculpas a
ambas categorías de invertebrados.
bife. Bistec. Y no sólo eso. Un bife es también un sopapo o cachetada. Así que
hay que vigilar bien el contexto cuando le proponen a uno darle un bife.
birome. Boli. En 1943 Laszlo Biro descubrió en Buenos Aires que si se llenaba un
canuto con tinta y se le incrustaba una bolilla en la punta se obtenía un
elemento de escritura. En Argentina se lo llamó birome en homenaje al inventor.
En España se lo bautizó boli en homenaje a la bolilla. Laszlo había nacido en
Hungría, pero como patentó la birome en Buenos Aires lo consideramos un invento
argentino. Si hubiera sido un inventor argentino trabajando en Budapest, también
nos lo habríamos adjudicado.
birra. Cerveza. Italianismo usado en ámbitos juveniles. // NOTA POSTERIOR: Dicen
las malas lenguas que birra es usado también por la juventud española. Pero las
lenguas más malas todavía, o sea las pésimas lenguas, dicen que empezaron a
hacerlo a partir de que se estrenara en España nuestra película "Pizza, birra,
faso".
boca de urna. Pie de urna. Es que los encuestadores argentinos son un poco más
impacientes.
bocadito. Volován, bocado de hojaldre de unos 2 cm de diámetro, relleno de cosas
a veces absurdas, como puede ser kiwi glaceado o pedazos de salmón con ananá.
Boca Júniors. No "el Boca Júniors", como oigo todo el tiempo en la TV española.
Los clubes de fútbol argentinos no llevan artículo. (Odio tener que poner a Boca
como ejemplo, pero seguro que ustedes no conocen a mi Rosario Central.)
bocina. Claxon. De un automóvil. En sentido figurado: soplón, correveidile.
boleta. Papeleta. En las elecciones. En Argentina se usa la boleta sábana, en la
cual todos los candidatos a diputados por un distrito aparecen juntos y uno no
puede separar la paja del grano cuando los vota. Aunque por otro lado es todo
paja.
boletería. Taquilla. Aunque sí se lee en los diarios "...con gran éxito de
taquilla", especialmente cuando el director sobornó al periodista para que
oculte que la obra fue un fracaso.
boleto. Billete [de tren, autobús, teatro...].
boliche. Ninguna relación con un juego con bolas. Se trata de una tienda de poca
importancia o, en uso contemporáneo, un bar o discoteca.
bolitas. Así de simple es la palabra argentina para canicas. Y antes de que me
lo pregunten: sí; también se puede usar para los testículos de los bebés.
bolsa. Cualquier saco o costal, contenga dinero o no. Hablamos de una bolsa de
papas, no de un saco ni un costal de patatas.
bolso. Gran saco o zurrón que puede reemplazar a una valija para un viaje corto
o para cuando uno se va en carpa. Nunca una cartera femenina. Ustedes llaman a
esto una bolsa de viaje.
boludo. Gilipollas. Usado como vocativo, a veces tiene una paradójica
connotación cariñosa o de camaradería: "Haceme caso, boludo". (Ésta es una de
las tres o cuatro palabras argentinas más conocidas por los españoles. Sin
embargo, los peninsulares no deberían usarla. No hay nada más ridículo que la
palabra boludo pronunciada con acento español.)
bombacha. Braga. Prenda íntima femenina.
bombilla. Canuto que se usa para sorber el mate, con una punta abombada y llena
de agujeritos que permiten pasar a la infusión pero no a la yerba.
Tradicionalmente de metal, no faltan los herejes que las fabrican de plástico.
bombita. Bombilla de luz.
bonaerense. Oriundo de la provincia de Buenos Aires, no de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires que funciona como capital de la Argentina. La provincia empieza
donde termina la ciudad. Jamás confundir con un porteño.
botín. Bota, calzado usado en el fútbol. Si algún día irrumpo clandestinamente
en el vestuario de un célebre jugador, me llevaré un botín de botín.
bretel. El tirante de un corpiño (sostén), generalmente consistente en una banda
finita de tela.
bronca. En Argentina, cierto estado de ánimo alterado. En España, el conflicto,
a veces físico, derivado de ese estado de ánimo. Cuando dos personas se tienen
la bronca argentina, arman una bronca española.
bulín. Garçonnière. Para el despistado que no sepa gabacho: picadero,
departamento adonde un hombre lleva regularmente a una mujer para retozar. O una
mujer a un hombre. O un transexual a un oso hormiguero... Ya nadie respeta nada.
bulo. Otra palabra para bulín.
bulón. ¿Todavía otra palabra para bulín...? ¡¡No!! Tornillo grande de cabeza
ajustable con una llave. Es palabra francesa.
buzo. Sudadera. Prenda deportiva gruesa. En Madrid, una vez pedí en una tienda
un "buzo para arquero de hándbol". Después de 45 minutos de idas y venidas
lingüísticas, con la vendedora llegamos a la conclusión de que se trataba de una
"sudadera para portero de balonmano". Eso fue lo que me decidió a compilar este
Diccionario.
~ C ~
cábala. Ritual supersticioso
para obtener un resultado. Ej.: "Tengo la cábala de ir a rendir con una moneda
de oro en el bolsillo"; "Recibí una oferta de una empresa pero por cábala no te
voy a decir cuál". Jamás se usa en el sentido español de "hacer cábalas", esto
es, especulaciones sobre el resultado de un proceso o negociación.
cabellos de ángel. Es comida en los dos países, pero no la misma. En España es
un dulce de cidra cayote y almíbar. En Argentina son fideos finos para sopa.
cachete. Los carrillos, y también las nalgas. Nunca los golpes afectuosos que se
aplican sobre esas superficies.
cacho. Además de un pedazo de algo, un racimo de bananas.
cafishio. Chulo. Mánager de damas públicas, o explotador de prostitutas si vamos
a decir las cosas por su nombre.
calcomanía. Pegatina. Sin embargo la palabra se está empezando a dejar de usar
en Argentina, reemplazada por el inglés "sticker".
calefón. Calentador. El dispositivo para calentar el agua con que nos bañamos o
lavamos los platos, si es que hacemos esas cosas.
calesita. Tiovivo. La palabra tiovivo confunde, dado que no se refiere a un
pariente particularmente despierto. Tampoco es que calesita resista el menor
análisis, admitámoslo.
camote. Batata. Tubérculo de carne amarillenta y dulce. Se usa en media
Argentina; la otra mitad dice batata, y esta palabra es la usada en terminología
industrial (el dulce de batata es toda una especialidad del país). Una tercera
mitad, aunque más pequeña que las anteriores, dice boniato o moniato.
campera. Cazadora, chaqueta. Nombres ilógicos si los hay. Los españoles que usan
cazadora en general jamás salieron de caza, y los argentinos que usan campera
por lo común sólo conocen el campo como algo que se mueve detrás de las
ventanillas de los trenes.
cana. Además de un pelo blanco, la policía o bofia. Estar en cana es estar en la
cárcel. Mandar a alguien en cana es, figuradamente, delatarlo.
canalla. Además de algo malo, en Argentina esto significa algo bueno, a saber un
simpatizante de Rosario Central, club que no es relevante en el escenario
futbolístico mundial pero sí en algunos corazones como el del suscripto.
cancha. La palabra cancha designa no sólo el campo de juego en cualquier deporte
de pelota (se habla, por ejemplo, de canchas de tenis, no de pistas), sino
también un estadio de fútbol. Olor a cancha es el olor a marihuana, consumida
con devoción casi litúrgica en las canchas argentinas. Cancha también significa
desenvoltura: "en eso tiene mucha cancha" podría traducirse como "de eso sabe un
rato largo".
canilla1. Grifo. El dispositivo con que se abre o cierra el paso del agua, no el
ser mitológico.
canilla2. Espinilla, parte anterior de la pierna.
cantero. Parterre, cuadro. Muchas avenidas en las ciudades argentinas tienen un
cantero central.
capo. Mi natural modestia me impide aseverar que esta palabra me describe a mí.
Proveniente del italiano, el vocablo denota al líder de un grupo o una
organización y, figuradamente, a una persona extremadamente inteligente o capaz
en una cierta disciplina.
caracú. Tuétano. Parte blanda de los huesos, que complementa un buen puchero.
carcamán. Carcamal. Viejo decrépito.
carnero. Esquirol, empleado que trabaja cuando todos los demás están de huelga.
Parecería que la idea es tratarlos de animales, si tenemos en cuenta que
esquirol en catalán es ardilla.
carozo. Hueso. Semilla dura de una aceituna, durazno, etc. Sumamente útil,
porque permite reservar el término hueso a sus legítimos dueños, los animales.
carpa. Tienda de campaña. Irse en carpa es ir a un campamento a alojarse en una
tienda.
carretel. Carrete de hilo.
carrito. Chiringuito. Restaurante más o menos informal. En Argentina, tuvieron
su origen en pequeños carromatos que se instalaban en los parques a vender
choripanes.
cartera. Bolso. Receptáculo de cuero, con dos asas, que usan las mujeres para
llevar mucho menos de lo que quisieran. Muy rara vez usado en Argentina con el
sentido de billetera. El bolso argentino es algo muy distinto.
cartuchera. Ustedes en las cartucheras llevan balas. Nosotros llevamos lápices.
No por pacifismo, sino porque en Argentina son bolsitas de tela plastificada con
cierre relámpago (cremallera para ustedes) usadas por los escolares para guardar
sus útiles. Un estuche o plumier, o sea.
casa rodante. Caravana. En Argentina, caravana ha mantenido su significado
tradicional de larga fila de camellos que van por el desierto transportando
cosas.
cascarudo. Según la lógica, un huevo. En la realidad irracional del idioma, un
escarabajo.
castellano. Se van a reír, pero muchos argentinos piensan que castellano ¡es la
variedad de español que se habla en Argentina! Si Cervantes resucitara...
probablemente sus editores le exigirían la inclusión de una escena sexual entre
el Quijote y Dulcinea en un motel de Barataria.
ceca. Cruz, uno de los lados de una moneda. "Cara o ceca" equivale a "cara o
cruz", y ambas expresiones siempre me desconcertaron, porque es en la ceca o
cruz donde suele estar la cara de un personaje.
celular. Móvil. Teléfono transportable para recibir llamadas en un teatro, cine
o templo.
chabón. Tío, tipo, chaval. Yo no quería poner esta palabra, pero me insistieron
tantos lectores que al final me tuve que avenir. Mi pequeña cuestión personal es
que es una palabra de Buenos Aires, ciudad con la cual me siento tan
identificado como con Pierre, Dakota del Sur.
chacra. Propiedad de mediana extensión donde se cultivan cereales y se cría
vacuno.
chancho. Cerdo. Supuestamente derivado de Sancho Panza, pero en ese caso es
extraño que no se haya conservado en España.
chanfle. Chaflán. Usado exclusivamente en referencia a un bisel practicado sobre
una arista, típicamente de metal o de vidrio, y jamás en referencia a las
ochavas de una manzana urbana.
changa. Chapuza. Trabajo informal y por un período breve de tiempo. Esto es, el
80% de los empleos disponibles en la precarizada economía argentina.
changuito. Carrito de la compra. Originalmente, un changuito es un niño en el
noroeste argentino, lo cual da una idea de las funciones que en esa región se
espera cumplan los menores.
chanta. Fantasma. Persona que dice ser lo que no es, o, con más frecuencia aún,
que realmente lo cree.
chau. Adiós. Palabra de origen italiano gradualmente adoptada por todo el mundo
menos, parece, por España. // NOTA POSTERIOR: De acuerdo, también por España,
según mis informantes. Pero allá no es la palabra normal, la palabra neutra.
chaucha. Leguminosas en sus vainas, muy sabrosas después de un hervor. Me
informan que ustedes las llaman judías verdes.
che. Vocativo sin equivalente en español. Permite dirigirse a alguien sin
pronunciar su nombre: "¡Che, vení acá!"; "¿Te parece, che?". Reservado al trato
íntimo. // NOTA POSTERIOR: Numerosos lectores se quejan diciendo que che sí se
dice en Valencia. De acuerdo, pero eso es valenciano, ¿entienden? No castellano,
¡valenciano! O no se enteraron del artículo 3 de la Constitución Española y etc.
chequera. ¿Por qué usar talonario de cheques cuando con chequera basta? Aunque
bien mirado no hay como el efectivo.
cheto. Pijo. Individuo dedicado a la ostentación de su estatus social real o
supuesto.
chinchulín. El intestino delgado de la vaca, que adecuadamente adobado y cocido
es mucho más sabroso de lo que podría pensar el lego (el no argentino).
choclo. Mazorca. Aunque el académico Manuel Seco diga que es una especie de
papilla de maíz, choclo es una mazorca tierna con todos los granos en su lugar.
También los granos enteros que se pueden desprender de la misma.
chofer. Chófer. Aviso para españoles: la palabra es aguda, como todas las
francesas (palabras y mujeres).
chomba. Remera con solapas. Ustedes la llaman polo.
choripán. Como puede inferirse con un cociente intelectual moderado, sándwich de
chorizo en pan francés. Tentempié básico de los argentinos al aire libre, por
ejemplo en las canchas.
choro. Ciertamente, pieza musical brasileña, pero no es lo primero que asocia un
argentino con esta palabra. Aquí, un choro es un ladrón. Escrito y pronunciado
también chorro, pero eso es en Buenos Aires.
choto. En España, y cito a la Academia, "cría de la cabra mientras mama"
(¿debemos suponer que cuando se echa a dormir ya recibe otro nombre?). En
Argentina, miembro viril (y aquí la definición vale aun en contextos no
mamatorios).
chueco. Patizambo. Individuo de piernas torcidas.
chupamate. Palomero. Tipo que en el fútbol se queda cerca del arco (portería
para ustedes) a la espera de que llegue una pelota perdida que le permita hacer
un gol.
chupamedias. Pelota. Individuo que halaga y obedece servilmente a un superior.
chupetín. Lógicamente, caramelo con un palito incrustado que permite chuparlo y
sacárselo de la boca en ciclos sucesivos. Características éstas que no podrían
deducirse de su nombre español de pirulí (también usado en Argentina cuando su
forma es cónica). // NOTA POSTERIOR: aseveran mis informantes que la traducción
más popular en Hispania es el nombre comercial Chupa-chups.
chupina (hacerse la). Hacer novillos, hacer pellas. Faltar a la escuela a
escondidas de los padres. Nunca se ha implementado, que yo sepa, la represalia
lógica: que los padres falten al trabajo a escondidas de sus hijos.
cierre relámpago (o cierre a secas). Cremallera. Lo que muchos hombres,
inadvertidamente —e inclusive algunos deliberadamente— solemos tener abierto.
cinta Scotch. Como ven, no me privo de hacer un poco de "product placing"
(propaganda disimulada). Es la cinta adhesiva, celo para ustedes, introducida en
Argentina por la marca homónima.
ciruja. Persona que va por las calles recogiendo objetos para revender; el
equivalente español más cercano es trapero. Su equipamiento incluye un carro de
tracción humana o, en los casos más prósperos, equina. Los hay especializados en
vidrio, metal y ciertos hidratos de carbono (que el papel y el cartón también lo
son, ¡culturícense un poco!).
clásico. Derbi. Barcelona-Real Madrid es un derbi. Ríver-Boca es un clásico.
cobija. Manta. Ropa de cama.
cobrar una falta. (Fútbol) En España, ejecutar el disparo correspondiente un
jugador. En Argentina, sancionar la falta el árbitro.
cocinar. Sé que saben lo que quiere decir esta palabra. Está aquí para
recordarles que en Argentina jamás decimos guisar.
cococho (a). A cuestas. Manera que tiene uno de llevar a sus hijos pequeños,
existiendo dos modalidades: el niño puede (1) rodear con sus piernas la cintura
del adulto, agarrándose con las manos del cuello, o bien (2) sentarse sobre el
pescuezo del mayor, apoyándole las nalgas en los hombros y agarrándose del pelo,
si el padre es suficientemente masoquista.
coger. Follar. Éste es un verbo tabú. Aunque usted tenga un acento madrileño que
mata, su interlocutor argentino igual se va a sentir incómodo si lo usa. Sobre
todo no diga cosas como: "Vino ese chico para el puesto de dependiente y lo cogí
inmediatamente...". Opciones sugeridas: tomar, agarrar.
coima. Soborno. Palabra sumamente popular, tanto como la propia práctica que
describe.
cola. Culo. La cola argentina no es solamente el rabo de los animales, sino
también el culo humano (para evitar kafkianas confusiones, no se dice en cambio
cola con el significado de pene). Existiendo esta palabra eufemística, se
comprenderá que culo es mucho más malsonante en Argentina que en España.
colectivo. Autobús. Se lo usa muy poco en el sentido de "grupo de gente que
comparte una característica", prefiriéndose "colectividad" o "comunidad".
colimba. Mili. Según la etimología popular, palabra derivada de "corre, limpia y
barre", funciones tradicionalmente endilgadas a los involuntarios reclutas del
servicio militar. Según fuentes mejor documentadas, derivaría de "colimi", esto
es, milico sometido a un proceso de vesre. La colimba fue eliminada en 1994.
combinación. Una combinación en el subte argentino es lo que una correspondencia
o transbordo en el metro español.
comida. Si su amigo argentino le dice "hoy le hacen una comida de homenaje a
Fulano" es probable que usted se presente con unas nueve horas de anticipación.
Es que en Argentina una comida es una cena, no un almuerzo.
comisión directiva. Junta directiva. En un club o institución, el grupo de
personas que decide lo que hacer con los fondos societarios y, en ocasiones, lo
aprovecha muy bien.
compras (las). En Argentina, con cierto optimismo, se supone que si uno sale con
un changuito y dinero es para comprar varias cosas, no una. Por eso decimos
"salir a hacer las compras". Si escucháramos "me voy a hacer la compra", como se
dice en España, le aconsejaríamos al que tal profiere que para ir a buscar un
solo artículo no se moleste.
computadora. Ordenador. Respectivamente, inglés "computer" y francés "ordinateur".
A quién se le ocurre calcarle el término a una potencia de segunda fila que ni
siquiera inventó el dispositivo. ¡Nosotros sí que sabemos a quién copiarle!
concejo deliberante. Consistorio de una ciudad.
concha. Coño. Para su significado recto usamos "caparazón".
conductor. Presentador. De un programa de TV.
conmutador. Centralita. Aparato que distribuye las llamadas que llegan a una
organización, normalmente haciendo al usuario esperar horas mientras le toca una
banda sonora de película.
consorcio. Comunidad de vecinos. Un consorcio es el conjunto de los propietarios
de los departamentos en un edificio. Una reunión de consorcio suele ser el
momento en que lo peor del ser humano sale a relucir.
constipado. Si usted consulta a un médico argentino por estar constipado, lo más
probable es que le recete un laxante. En Argentina, significa "estreñido del
vientre", no "resfriado".
consultorio. Consulta médica. Nos parece de una pobreza indecible que se use el
término consulta —el acto de ir a consultar a un facultativo— para designar
también al despacho del galeno.
contador. Contable. El profesional que nos ayuda a evadir impuestos y nos
denuncia por ese delito cuando nos atrasamos en el pago de sus honorarios.
control. Mando. Nombres y apellidos completos: control remoto y mando a
distancia. Adminículo a botoncitos para originar peleas domésticas, promover la
idiotización de infantes y fines análogos.
cordón. Bordillo. El cordón de la vereda es en la Argentina lo que el bordillo
de la acera en España. ¿Hablamos o no hablamos dos idiomas distintos?
coriandro. Cilantro. Al 90% de los lectores les extrañará encontrar esta palabra
que no saben lo que quiere decir. Pero el 10% al que le gusta la buena cocina
apreciará que me haya acordado de esta hierba aromática aquí.
corpiño. No un cuerpo pequeño en Galicia, sino el sostén de las mujeres. No el
marido, sino la pieza de tela que sujeta el busto. No el busto de un prócer,
sino...
corralito. Parque. Recinto con barrotes o entramados de resistentes fibras
plásticas del cual los bebés de todas maneras terminan escapando. // NOTA
POSTERIOR: En diciembre del 2001 esta palabra adquirió otro significado
("retención forzada de ahorros en bancos"), pero se difundió rápidamente por
todo el mundo hispánico, así que ya no es un argentinismo.
cortadora de césped. Cortacésped. En Argentina la usamos tan poco que no vemos
la necesidad de tener una palabra sola que la defina.
costeleta. Chuleta. Costilla de animal más la carne aledaña. Tomamos esta
palabra de nuestros hermanos brasileños (se trata de la famosa unidad
latinoamericana empezándose a materializar, si no en lo político y económico, al
menos en lo lingüístico y gastronómico).
costo. Coste. Cambio de vocal final para simple confusión. El costo total de un
proyecto, por ejemplo. (Vale también para las acepciones en que ustedes sí usan
costo.)
crema. Nata. En Argentina, la nata es esa desagradable membrana que se forma en
la superficie de la leche cuando uno la hierve y la deja reposar. Todo lo demás,
incluyendo el producto que se obtiene por centrifugación de la leche fresca, es
crema. crema chantilly. Nata montada. El nombre que le damos nosotros tiene el
discreto encanto de lo gabacho, aunque no podría asegurar que esta manera de
batir la crema de leche con azúcar se haya originado en las Galias.
cuadra. Una de las palabras que más rápidamente adoptan los españoles de paso
por la Argentina, por lo útil y porque no hay equivalente peninsular. Una cuadra
es el segmento de una calle ubicado entre dos intersecciones consecutivas (con
lo cual se diferencia de una manzana). Si digo "La casa está en esta cuadra",
estoy diciendo que está sobre esta calle, y precisamente en la vereda en la que
estoy en este momento o en la de enfrente.
cuarto oscuro. Cabina electoral. No es propiamente un cuarto, y tampoco está
oscuro, aunque las selecciones hechas por los votantes a veces hagan pensar que
sí.
cucha. Es la caseta de un perro. En España no hay un nombre exclusivo para eso,
que yo sepa. ¡Canes hispánicos, a manifestarse!
cucheta. Litera. Cama que está encima de otra, o debajo de otra, o en medio de
otras dos. En camarotes de buques, dormitorios de cuarteles o habitaciones de
familias numerosas.
cuenta regresiva. Cuenta atrás. Generalmente desde 10 hasta 0, la cuenta que
precede al lanzamiento de un cohete o a la explosión de una bomba.
cuerito. Junta. Arandela de caucho que controla el paso del agua en una canilla,
hasta que un buen día (por lo general un domingo) lo deja de controlar y nos
sorprende sin repuesto en casa.
cuero. Piel. Los objetos de cuero, en Argentina, son los elaborados con cuero de
vaca; y los de piel, aquéllos fabricados con pieles finas, en general abundantes
en pelos, como visón o chinchilla. En España el término piel abarca a ambos,
desconcertando al argentino.
curitas. Tiritas. Pequeñas bandas adhesivas con gasa en el medio para proteger
lastimaduras y, con mayor efectividad, despellejar las zonas adyacentes.
currar. En España, trabajar. En Argentina, engañar a alguien u obtener
beneficios usando argucias. Muchos empleados públicos curran de lo lindo... en
el sentido argentino, no en el español.
curro. Engañifa, o recurso poco ético para obtener dinero o beneficios.
~ D ~
¡dale!. ¡Venga! Interjección para arengar, alentar o exhortar. No se usa para
ordenar a alguien que haga un donativo, como tampoco se usa su equivalente
española para intimar a una persona a venir a donde estamos.
damajuana. Garrafa de vino. Mientras que la garrafa argentina es algo totalmente
distinto.
damasco. Albaricoque. No es tan ilógico, dado que albaricoque es una palabra de
raíz árabe, y Damasco es la capital de Siria.
dar una mano. Echar una mano. Ayudar voluntariosamente. ¿Que dónde está la
diferencia con extender la mano para un apretón? En el artículo: esto último
sería "dar la mano". Si le parece demasiado complicado, piense que en alemán hay
palabras como Bildungsromansschreiberin.
decir. Poner. Relativo a carteles, rótulos, membretes, folletos y prospectos.
Nunca decimos "Aquí pone que se debe conservar en lugar frío y seco", sino "Aquí
dice que...".
defensor. Defensa. El jugador encargado de fracturar uno o varios huesos del
delantero rival, recibiendo tarjeta roja del árbitro y el aplauso de la afición.
dejar. Si usted le entrega algo a un argentino diciéndole "te lo dejo",
despídase de ello. En Argentina "te lo dejo" significa "te lo regalo", no "te lo
presto".
departamento. Piso. Unidad habitacional en un edificio.
depósito. Consigna. En estaciones de colectivos o trenes. Lugar donde se deja el
equipaje para perderlo con estilo.
descremado. Esta palabra no describe a un calzado que se quedó sin lustre, sino
a un derivado de la leche pobre en grasa butirosa (esto es, desnatado).
develar. A los argentinos nos cruza un frío por la espalda cuando leemos en la
prensa española: "Se desveló la incógnita". No, no, no. Desvelarse es no poder
dormir. La palabra correcta para descubrirse algo es develarse. A menos que la
incógnita... pero ¿pueden sufrir de insomnio las incógnitas?
Día de la Raza. Fiesta de la Hispanidad. La verdad es que los argentinos no
pertenecemos a una raza muy definida, pero no nos importa demasiado. Lo
importante es no darle a esa fiesta un nombre que sugiera que somos españoles.
diferendo. Diferencia o desacuerdo entre instituciones o estados. Como usted y
yo no somos ni una institución ni un estado, no podremos tener diferendos,
aunque sí nuestras discrepancias
discar. Marcar un número telefónico. Obviamente viene de la época anterior a los
teléfonos a botones. La irrupción en el mercado argentino de la Telefónica
española no ha conseguido erradicar esta palabra, ni los teléfonos a disco
todavía usados por los nostálgicos, ni a los nostálgicos.
doble ve. Uve doble.
droguería. No esperen encontrar en esta tienda argentina productos de limpieza y
pinturas, como en su homónima española. Tampoco cocaína, aclaro antes de que se
creen expectativas infundadas. Una droguería argentina expende drogas
medicinales, cuando no sulfato de cobre, permanganato de potasio y porquerías
análogas.
dulce de leche. Leche espesada durante horas con considerable cantidad de azúcar
hasta que queda con consistencia pastosa y color acaramelado. Mmmmm...
delicioso.
durazno. Esperen que hago memoria. Melocotón. O era albaricoque. No;
definitivamente melocotón. De los dos el que es más grande, ¿se entiende?
durmiente. Además de la famosa bella de un cuento infantil, traviesa de una vía
férrea.
~ E ~
empleado público. Funcionario. Cualquier individuo que esté a sueldo del
Estado, seleccionado —al menos en teoría— por un concurso o escalafón. El
funcionario argentino es otra cosa.
encajar. Cuando en Argentina uno encaja un golpe lo está dando, no recibiendo.
Un equipo que encaja una goleada no la sufre, la propina. Y así sucesivamente.
Sintetizando: se usa al revés que en España.
enchastre. Suciedad en la que interviene algún líquido. Tirar miel en la mesa es
un enchastre. Esparcir por toda la casa la arena que traemos en el calzado será
causal de divorcio, pero no es un enchastre.
encendedor. Mechero de bolsillo. Hay gente primitiva, en ciertas penínsulas, que
no ve la necesidad de distinguir entre el mechero de un laboratorio y el
artefacto usado para prender cigarrillos. A buen encendedor, pocas palabras...
enjuagar. Aclarar. Volver a lavar la ropa con agua sola después de enjabonada.
entrecasa (de). Doméstico, casero, hogareño, de andar por casa; la palabra se
usa para referirse a vestimentas sencillas, a procedimientos rudimentarios o a
ideas simplonas. Las pantuflas son un calzado de entrecasa; este Diccionario es
lexicografía de entrecasa. (La Real Academia Española, aun aceptando este
vocablo, insiste en escribirlo separado ("entre casa"), pero juro y perjuro que
los argentinos lo sentimos como una sola palabra.)
escarbadientes. Palillo. Indiscutiblemente la palabra argentina viene más al
caso.
escarpín. Peúco. Calzado para aquella edad en que los niños vomitan, se hacen
caca encima y rompen lo que encuentran a su paso, eufemísticamente calificada de
tierna.
escribano. Notario. Uno escribe; el otro anota; los dos viven de la caída en
desuso de la palabra de honor.
estacionar. Aparcar. Y un estacionamiento es un aparcamiento o parking. ¿O ya
hay que escribir parquin?
estampilla. Sello. Parece lógico y necesario distinguir un sello, que es una
marca hecha con tinta o el instrumento de goma que la deja, de una estampilla,
que es un trocito de papel engomado para ponerlo en un sobre. Pero en España
sello vale para las dos cosas.
estancia. Hacienda de campo. Consta de un casco, o amplia residencia, más los
edificios anexos y campos circundantes.
~ F ~
facho. Facha. Fascista. Importante diferencia, porque en Argentina facha
se usa sólo para el aspecto de una persona.
factura. Pasta o bollo dulce que se come en el desayuno. Ignoro que haya una
palabra española exactamente equivalente, entre otras cosas porque nuestras
facturas suelen tener dulce de leche, que en Hispania no es popular.
falla. Fallo. En el diario El País se leía hace poco: "Un fallo energético
provoca cuantiosas pérdidas en Sevilla". No se sabía si se trataba de un
desperfecto del sistema de distribución de energía o de una sentencia de un juez
que perjudicaba el consumo de corriente eléctrica de los andaluces. En cambio,
en Argentina distinguimos entre falla (avería) y fallo (veredicto).
falopero. Yonqui. Individuo que consume drogas, práctica normalmente acompañada
por la de hacer pis en la calle.
faso. Cigarrillo. Pero "desfasarse" no es quedarse sin tabaco.
felices pascuas. Cuando escuchamos a un español decir esto para Navidad nos
preguntamos si estará en sus cabales cronológicos. ¡Es que nosotros lo decimos
para Pascua; y parece lógico!
feriado. Festivo. Días en que no se trabaja. Los argentinos siempre estamos
buscando la manera de inventarnos un nuevo feriado. ¡De hecho, sin ellos no
habría podido compilar el presente Diccionario!
feta. "¡Ésta la sé!", casi los puedo oír decir. "¡Un feto de sexo femenino!".
Nones. Es una loncha o tajada de jamón, queso, salame u otros alimentos
laminables.
fiaca. Pereza. Estado natural de los argentinos, que ni siquiera les permite
aspirar al nirvana dado que esta última posibilidad no está contemplada por la
religión oficial del Estado.
fiambre. Embutido y/o jamón. Todo lo que sea jamón, salame, bondiola, mortadela
y cosas parecidas entra dentro de esta categoría. Pero no la carne fría.
fiambrería. Aquí se venden fiambres, quesos, aceitunas y todo aquello que se
pueda poner en una tabla y comer con una birra. Dicen las buenas lenguas que
ustedes llaman a esto una charcutería.
fibra. Rotulador. Sinónimo: marcador.
fideos. En Argentina, incluyen no sólo a los pequeños que se usan en la sopa,
sino también los tallarines, espaguetis y cualquier otro tipo de pasta dura sin
relleno. ¡Sí, los que tienen agujerito en el medio también!
figurita. Cromo. Rectangulito de papel ilustración con la imagen de un ídolo
deportivo, artístico o ficticio. (Los desconcerté con esto último, pero me estoy
refiriendo a los héroes de dibujitos animados.)
firmar. Fichar. "Firmó para la Lazio" = "Fichó con la Lazio". Fichar sólo lo
usan los comentaristas deportivos que quieren demostrar que están al corriente
de lo que pasa en la Liga española.
forro. Goma. Preservativo. Palabra muy vulgar. Como en el chiste: [En una
farmacia] "Déme un forro." "¡Señor! ¡Cuide su lengua!" "Déme dos".
fósforos. Cerillas. Ya sé que las dos se entienden en los dos países, pero
nosotros decimos con más naturalidad fósforos y ustedes cerillas.
franco. Estar de franco no es andar disfrazado de un deleznable generalísimo,
sino tener el día libre, o sea lo que ustedes llaman fiesta. En los colectivos
(autobuses) es frecuente escuchar conversaciones entre dos conductores cuyo
único tema es cuándo les toca el próximo franco.
franelear. Sobar. Manosearse los enamorados, o los que no lo están, que tampoco
es pecado.
frazada. Manta. Inexplicablemente en España no se ha conservado esta palabra de
origen árabe. Sí se conservó la frazada propiamente dicha, quiero creer.
frigorífico. Planta industrial en que se mata, desuella y faena el ganado. No un
refrigerador, que en argentino se dice "heladera".
frutilla. No una fruta pequeña cualquiera, sino la pequeña fruta conocida en
España como fresa.
funcionario. Cargo. Un funcionario argentino es una persona designada (no
elegida, ni seleccionada por concurso) para un oficio público. Ejemplo:
ministros, secretarios, etc.
~ G ~
galera. También una cierta
embarcación, como en España; pero principalmente una chistera o sombrero de
copa. El término debe derivarse de que se usan en ocasiones de gala, o alguna
otra razón debe haber.
gallego. Cualquier español. Es injusto, pero es así. Puesto que la mitad de la
emigración ibérica a la Argentina vino de Galicia, los españoles son, a ojos
argentinos, genéricamente gallegos. Particularmente populares en Argentina son
los chistes de gallegos, en que los españoles juegan un rol similar al de los
polacos en EEUU, los belgas en Francia, los leperos en España y, me dicen, los
gomeros en las Islas Canarias. También es injusto, pero es inútil tratar de
luchar contra estas cosas.
galpón. Cobertizo. Recinto cubierto, en general para uso como depósito.
gamba1. No una especie de langostino, sino una pierna. Palabra italiana.
gamba2. En principio, cien pesos; pero por extensión, cien unidades de cualquier
cosa.
gambeta. Regate. En el fútbol. La palabra argentina deriva del italiano gamba
(pierna).
gancho (o ganchito). Grapa, pieza metálica en forma de C angulosa que se clava
en una pila de papeles para convertirla en un cuadernillo.
garaje. Vado. Quiero decir; también es el lugar donde se guardan los coches.
Pero cuando vemos una zona deprimida del cordón (bordillo) de la vereda (acera)
donde no se puede estacionar (aparcar), no decimos "hay un vado", sino "hay un
garaje". Y corto aquí, que me cansé de traducir.
garrafa. Bombona. Háblenle de bombona a un argentino y pensará en algo que se
une a un bombón para tener bomboncitos. Otrosí digo: en Argentina hablamos de
garrafa de gas, no de butano.
garúa. Llovizna muy fina. Usado muy frecuentemente y motivo de tangos.
gaseosa. Refresco. Todo lo que sea bebidas cola, de lima-limón, de pomelo o lo
que sea, siempre que tengan gas carbónico, como invariablemente lo tienen tales
brebajes.
gil. Bobo, lelo, zonzo.
goleador. Uno que hace muchos goles, y también el que hizo más goles de todos.
Jamás use pichichi, palabra que no se entendería en Argentina.
goma1. Útil para borrar sobre el papel. Hasta ahí vamos bien. Pero en uso
vulgar, teta (no preservativo).
goma2. Neumático. goma de auxilio. Neumático de recambio.
gracia. El nombre de uno. Usado eufemísticamente. Cuando éramos chicos y nos
preguntaban "¿Cuál es tu gracia?", solíamos responder haciendo una morisqueta.
gringo. ¿A que no adivinan qué quiere decir esto en Argentina? No. No
adivinaron. No es un yanqui, como en el resto de Latinoamérica, sino un
individuo de tez blanca y pelo rubio (aproximadamente, el guiri de ustedes) y,
por antonomasia, uno de los piamonteses que colonizaron la Pampa, o sus
descendientes.
guapo. Pendenciero, bravucón; o, en contextos positivos, valiente, audaz.
Algunos son también apuestos, pero no les decimos guapos por eso.
guarango. Simultáneamente grosero y atrevido.
guarda. Revisor. Individuo que en el tren no nos cree que el pasaje lo tenemos,
sólo que no lo encontramos.
¡guarda! Si usted está con su amigote argentino miccionando en el ágora (esto
es, meando en lugar público) y él ve aproximarse a un policía, es probable que
le diga "¡Guarda!" Con esto no le está indicando que regrese su instrumento al
origen de coordenadas, sino que preste atención, que tenga cuidado. Viene de un
verbo italiano (cuándo no); creo que es "sguardare", pero no quiero mentirles.
guaso. Guarro. Mal educado y para colmo sin gusto.
guiño. Intermitente. En los coches, luz que alternativamente se prende y apaga
indicando la intención de girar. En este punto cabe aclarar que en Argentina no
es correcto decir "voy a ir a hablarle esa mujer que desde hoy me está haciendo
intermitentes".
guiso. Cocido. Particularmente, los que contienen arroz, fideos o leguminosas.
~ H ~
hacer dedo. Hacer autoestop. Balancear el pulgar al costado del camino,
en la esperanza de que finalmente algún automovilista no dé por sentado que le
vamos a abrir la yugular con una navaja.
hamaca. Columpio. Tabla colgada de dos cadenas para que los niños se entretengan
yendo de atrás para adelante y de arriba a abajo. Algunos lo intentan también de
derecha a izquierda.
hamaca paraguaya. Esto sí es lo que ustedes conocen como hamaca, o sea una red
para reposar mientras una bella persona del sexo opuesto lo abanica a uno con
una pluma de avestruz y le da de beber jugos de frutas tropicales.
hándbol. Jamás balonmano.
heladera. Frigorífico. Mientras que frigorífico en Argentina es otra cosa.
¿hola? ¿Diga? Manera de atender el teléfono. La forma argentina resulta menos
humillante si el que llamó es mudo.
hongo. Seta. En Argentina no distinguimos un hongo como los del roquefort de los
que crecen a los pies de los árboles, con tallo y sombrero.
hora pico. Hora punta. No es la hora de comer de los pájaros.
hornalla. Cada uno de los fuegos de los que, en número de dos, tres o cuatro,
suele estar dotada una cocina.
~ I ~
igual. Palabra que da lugar a varios malentendidos. Supóngase que discutió con
su pareja y le dice: "Igual te quiero". En Argentina es el principio de una
reconciliación, dado que significa "de todas maneras te quiero". En España es
una manera de desencantar a su pareja, pues quiere decir "a lo mejor te quiero".
intendente. Alcalde. Individuo encargado de autorizar el derrumbe de edificios
históricos, la instalación de industrias contaminantes y la reducción al mínimo
del servicio de recolección de residuos en una ciudad. Por lo común elegidos e,
inexplicablemente, reelegidos por el voto popular.
interna. Lucha intestina dentro de una organización o grupo. Por ejemplo: la
interna de las aerolíneas es la sorda pelea entre las que desean librar una
guerra de precios para quedarse con todo el mercado y después aumentar las
tarifas, y las que prefieren pactar desde el principio un precio de todas
maneras alto con las demás.
internas. Primarias. En 1998, en España descubriose que era posible designar al
candidato de un partido a través de una elección en que sólo intervinieran
postulantes de esa formación. En lugar de preguntar al resto de lo que ustedes
llaman mundo hispánico si había un nombre para eso, calcaron el inglés primaries.
Pero en Argentina ya teníamos la expresión, que viene mucho más al caso, de
elecciones internas o simplemente internas.
interno. Extensión. Numerito, por lo común de tres cifras, que hay que marcar
para acceder a una oficina en particular dentro de una organización.
~ J ~
joder. Si en Argentina le
dicen "vamos a joder un poco", limite sus expectativas. Lo están invitando a
salir de juerga, no a fornicar. El verbo también significa gastar bromas.
jogging. Chándal. Ropa deportiva. Me dirán que jogging es una palabra inglesa, y
yo les contestaré que "chandail" es una palabra francesa. Me dirán que ustedes
por lo menos españolizaron el término; yo les responderé que es cuestión de
tiempo hasta que nosotros empecemos a escribir "yoguin".
jovato. Carroza. Viejo decrépito.
juego de líving. Seguramente pensaron en el ajedrez, el póquer y otros juegos
que se pueden practicar en un líving. Mas no: juego de líving es un conjunto de
sofá y dos sillones, o sea un tresillo.
jugo. Zumo. En Argentina no distinguimos un jugo cualquiera de lo que se saca
exprimiendo frutas. Mejor la terminología española, en este caso (nobleza
obliga). // NOTA POSTERIOR: Me informan algunos lectores que en España sí hay
jugos de frutas, después de todo: así, se habla de un zumo de naranja pero de un
jugo de melocotón (lo cual de todas formas no nos ayuda a entenderlos, dado que
no sabemos lo que es un melocotón). // OTRA NOTA POSTERIOR: Y todavía otros
lectores discuten la afirmación anterior y aseveran que en España se habla de un
néctar de melocotón. Pónganse de acuerdo entre ustedes y después me confirman.
~ K ~
kerosén. Queroseno. Ligero
cambio de grafía y pronunciación para algo que, de ambos lados del Atlántico, es
aproximadamente la misma combinación de hidrocarburos insaturados de cadena
media.
~ L ~
la. Lo. Cuando se refiere a situaciones o circunstancias vagamente definidas. Ya
sé, no me están entendiendo; probemos por vía de ejemplo entonces: lo que para
ustedes sería "lo pasamos bien" para nosotros sería "la pasamos bien"; y allí
donde ustedes pedirían "no me lo pongas difícil", nosotros solicitaríamos "no me
la hagas difícil".
laburo. Curro. Trabajo. Otra palabra adaptada del italiano.
lapicera. Pluma, estilográfica. Elemento de escritura actualmente desplazado por
la birome.
lampazo. Fregona. Palo en cuyo extremo hay una gran cantidad de fibras que
semejan la cabellera de una bruja. Útil para limpiar el piso o llevarlo sobre la
cabeza en un baile de disfraces.
lanzamiento de peso. Lanzamiento de bala, deporte olímpico en que un forzudo o
forzuda arroja una pesada bola y los jueces se apartan en pánico.
laucha. En lo tocante a roedores, ustedes tienen la musaraña, el ratón y la
rata. Nuestro sistema es más completo, dado que poseemos también la laucha, que
vendría a ser un animalejo más grande que una musaraña y más pequeño que un
ratón.
lavandina. Lejía. Solución de hipoclorito de sodio en agua que desinfecta,
cuando menos, la piel y los ojos del usuario.
lavarropas. Lavadora. El término lavadora tiene el inconveniente de que puede
referirse tanto a humanos como a máquinas, y tanto al lavado de ropas como a,
por ejemplo, el de coches. El término argentino lavarropas es menos confuso.
levantar. Ligar. Mientras que en Argentina ligar es algo mucho menos agradable
(¡a menos que uno sea adepto al sadomasoquismo!).
levante. Ligue. Operación exitosa sentimental o afectiva, que en definiciones
más exigentes incluye alguna forma de sexo.
licencia. Baja. Permiso para faltar al trabajo obtenido con la ayuda de un
médico amigo que nos certifica una enfermedad ficticia.
ligar. Recibir un castigo, más específicamente una paliza. Muchos españoles
salen de noche en la Argentina con intención de ligar en sentido español, y
terminan encontrándose unos patoteros y ligando en sentido argentino.
linyera. Residente estable de las arterias urbanas. Yendo más al punto:
vagabundo.
liso. Cerveza en un vaso cilíndrico y alargado, o sea la caña española. También
puede describir a un travesti que se hizo hacer las tetas por un cirujano
incompetente, pero ése ya no sería un uso exclusivamente argentino.
liviano. Ligero. En Argentina ligero se reserva para algo muy veloz.
lo. Forma correcta del pronombre de objeto directo de tercera persona masculino
singular. "Ayer lo vi por la calle" es lo gramaticalmente exacto (y,
naturalmente, lo que se usa en Argentina). "Ayer le vi por la calle" es un error
y una pobreza sintáctica que lamentablemente se ha venido a aceptar a los
españoles.
lobisón. El lobo en que se transforma el séptimo hijo varón en las noches de
luna llena, según las tradiciones rurales argentinas. Son creencias irracionales
propias de gente inculta. Y en todo caso, yo soy segundo hijo.
lola. Teta. Todavía otra palabra para una verdadera obsesión nacional.
lomo. Solomillo. Un lomito es un sándwich de lomo. Habitualmente delicioso.
lo que pueda. La voluntad. Frase en clave de los pedigüeños para indicar que
cualquier dádiva será considerada insuficiente.
luca. En principio, mil pesos. Pero por extensión, mil unidades de algo. Cuando
me dan a editar un trabajo de 70.000 palabras, la pregunta suele ser: "¿me podés
hacer 70 lucas para el lunes?".
ludo. Parchís. Entretenimiento con fichas, dados y casilleros en que podemos
enfrentar a nuestros hijos con mejor chance que en los videojuegos.
luego. Además de "más tarde", se puede usar en el sentido de "después": "luego
del examen teórico viene el práctico". Uso estrictamente formal.
lunfardo. Manera de hablar argentina y más particularmente de la ciudad de
Buenos Aires. Básicamente es castellano pero difícil de entender. La dificultad
estriba en una combinación de vocabulario propio (600 palabras), vesre y una
pronunciación arrastrada con dejos italianos.
lupín. Altramuz. Leguminosa bastante sabrosa como aperitivo y que, escupida con
suficiente violencia, precisión y disimulo, también es útil para arruinarle la
noche al comensal de la mesa vecina.
lustrabotas. Limpiabotas. Caballero que apelando a betún, cepillo y franela se
encarga de devolver el buen humor a nuestro calzado.
~ M ~
macana. Lástima. Equivocación.
Desatino. Mentira. Muchos otros significados. Ej.: "La macana es que no vino";
"Hice una macana y ahora la estoy pagando"; "No me vengas con macanas".
macanudo. No alguien que hace macanas, sino algo que está bien. Sinónimo
español: cojonudo.
machete. Chuleta. Papelito donde uno escribe lo que tendría que haber estudiado
para una prueba. Sirven únicamente cuando el profesor evalúa la memoria y no la
capacidad de raciocinio del alumno (sirven siempre).
mala leche. Si un argentino le dice que usted tiene mala leche, antes de
enojarse consulte este Diccionario. En Argentina mala leche significa "mala
suerte", no "mala entraña". (Si usted es suertudo enójese con todo derecho.)
malla. Bañador. A oídos argentinos un bañador parecería un sujeto que lo baña a
uno, o un recinto para bañarse.
mamadera. Biberón. No una trabajadora sexual especializada en fellatio. ¡Tienen
cada idea fija, ustedes...!
mamboretá. Tatadiós.
mameluco. Mono. Prenda de una pieza que cubre todo el cuerpo.
manejar. Conducir. Actividad motorizada en la que todo el mundo comete
imperdonables barbaridades, con la notable excepción de uno mismo.
maní. Cacahuete. Dicen por ahí que el turrón de cacahuete es más rico que el de
maní. Son puras habladurías.
mano. Parte del cuerpo humano en que remata cada brazo. Consta de cinco dedos,
un dorso, una palma y... Bien, pero veo que esta acepción ya la conocen. Vamos a
la otra, entonces: dirección de una vía urbana. Las calles de mano única son de
dirección única; las de doble mano son de doble dirección; las de triple mano no
existen.
manubrio. Manillar. A lo que le echamos la culpa de nuestras caídas cuando
estamos aprendiendo a andar en bicicleta.
manteca. Mantequilla. La manteca argentina es la grasa que se saca de la leche
de la vaca que se usa para freír y para preparar masas de panificación, no la
grasa que se saca del cerdo que también se usa para freír y para preparar masas
de panificación. A esta última se la llama —sorpréndanse— grasa de cerdo.
marcador. Rotulador. Elemento de escritura basado en una columna de fibra
empapada en tinta. El marcador de ustedes es nuestro resaltador.
más. Ya. En oraciones negativas. "No se fabrica más" quiere decir "Ya no se
fabrica".
masas. Pasteles. Pastas pequeñas con distintas coberturas y rellenos que uno
suele servir con el café cuando la visita es deseable.
mate. Además de un lance en el juego del ajedrez, el mate es una cucurbitácea
(parecida a un zapallo, esto es) cuya calabaza vacía y seca se llena con yerba
para preparar una infusión. A la infusión también se la llama mate; y un nombre
alternativo para el recipiente es porongo o poronquillo.
media. Abarca no sólo las de las mujeres sino también los calcetines de los
hombres.
medialuna. Croissant. Sinceramente jamás detecté diferencia alguna de sabores
entre una humilde medialuna y un prestigioso croissant (o un absurdo cruasán,
que es como hay que escribirlo ahora).
mediocampista. Centrocampista. El creativo por excelencia en un campo de fútbol,
capaz de colaborar con la defensa, protagonizar ataques y, si no se los detiene
a tiempo, escribir libros o capitanear bandas de rock.
mencho. Hortera. Individuo vulgar, grosero, banal, de mal gusto; en fin,
cualquiera que no se vista, hable y actúe como yo.
mensaje. Recado. Lo que dejamos cuando llamamos por teléfono y la persona por la
que preguntamos no está. En Argentina un recado es lo que se manda con un
mensajero.
mercaderías. Está bien, está bien. Con un intelecto modesto basta para darse
cuenta de que son mercancías. Pero la incluyo aquí para no discriminar a los
lectores negados para los idiomas (¿o hay que decir "con capacidades
lingüísticas diferentes"?).
mersa. Otra palabra que significa hortera.
mesada. Absolutamente nada que ver con una mensualidad. Se trata de la encimera
que en la cocina nos permite apoyar los cacharros e ingredientes involucrados en
nuestros actos culinarios.
mesa de luz. Mesita de noche. Ambas de madera, no de materias tan intangibles
como las indicadas en sus nombres.
metegol. Futbolín. Último reducto de quienes, como el suscripto, no se defienden
particularmente bien en el fútbol de carne y hueso.
micro. Los micros argentinos se podrían llamar con mayor propiedad "macros".
¡Son autobuses!
milanesa. Filete empanado. Se haya originado en Milán o no, hoy en día es la
pitanza argentina por excelencia.
milico. Un militar. Término despectivo. Después de la dictadura de 1976-83,
prácticamente el único que se usa para referirse a esa profesión.
mina. Las hay de cobre, de hierro, de diamantes. Y también de carne y hueso. En
Argentina, una mina es, además de una explotación mineral, una mujer, una tía,
una gachí.
monopatín. Patinete. Tabla con rueditas y un manubrio (manillar para ustedes).
No confundir con una patineta.
moño. 1. La prenda que en España se llama, mucho más gráficamente, pajarita. 2.
El lazo con que damos el toque final al envoltorio de un regalo.
mordillo. Mordedor. Pieza de goma que se entrega a los bebés para que se
abstengan de ejercitar su incipiente dentadura con nuestros dedos.
moreno. Individuo de raza negra, no de pelo negro.
morfar. Jalar. Comer. Recientemente la Academia aceptó esta palabra. ¡Si no, nos
la morfábamos viva!
morocho. Moreno. Hablar de un moreno en Argentina es... pero búsquenlo ustedes
mismos, dos definiciones más arriba.
mosca. Pasta. Dinero. ¡También el insecto, eh!
motoqueros. Moteros. Cofradía de gente que tiene en común andar en moto y
organizar ruidosos encuentros. ¡Ya van a ver cuando nos empecemos a reunir los
que compilamos diccionarios!
mozo. Camarero. En un bar o restaurante. Los españoles que visitan la Argentina
se sorprenden de ver que a veces se llame mozos a unos meseros bien entrados en
la sesentena. Sin embargo atienden con mucho mejor voluntad que los jóvenes. Y
si alguno tiembla, con eso nos ahorra revolver la sopa. Pero me fui de tema.
mucama. Doncella. Señorita con cofia y un plumero que suele usar como arma
defensiva frente a los avances sexuales de los hijos de los señores (y, a
menudo, de los señores mismos).
municipalidad. Ayuntamiento. Coloquialmente reducible a Muni.
munido. Provisto. Usado principalmente en instrucciones oficiales a los
ciudadanos que van a hacer un trámite. Quien visite este Diccionario deberá
concurrir munido de buen humor y apertura mental.
~ N ~
nafta. Gasolina. Como es bastante frecuente, la palabra española se entiende en
Argentina, no así la argentina en España.
nene. Niño. La palabra niño está reservada al uso oficial y técnico. Nadie dice
"mis niños" sino "mis nenes", salvo en la provincia de Mendoza.
novicia rebelde, La. Sonrisas y lágrimas. Quizá la mejor película musical de
todos los tiempos, su título fue traducido de forma distinta en Argentina y en
España, y en ambos casos sin relación alguna con el original (los nombres de los
actores los respetamos).
~ Ñ ~
ñato. Chato. Persona con poca nariz. En Argentina el adjetivo chato
quiere decir de escaso espesor.
ñoqui. La pasta hecha combinando harina y papas. También, empleado público que
disfruta de un puesto ficticio y que solamente aparece a cobrar los días 29
(fecha en la cual tradicionalmente se sirven ñoquis en las mesas argentinas).
~ O ~
ochava. Chaflán. Pared a 45º que evita que las esquinas formen ángulo recto y
eventualmente lastimen a los transeúntes.
ocupado. Comunica. En telefonía. Si a un argentino le dicen comunica, recibe la
impresión de que está estableciéndose la comunicación que quería, no de que la
otra parte ya estaba comunicándose con un tercero.
ojota. Variedad de chinela muy usada en las playas.
ole. La palabra existe en el fútbol aquende y allende el Atlántico, pero la
connotación es distinta. En España, es una aclamación al jugador o equipo que
hace la jugada. En Argentina, es una befa al jugador o equipo que la recibe.
olfa. Apócope de olfachón (ver abajo). También, pelota, persona que obedece
servilmente a otra.
olfachón. Es odioso: estudia un montón, se saca buenas notas y, en los modelos
más recientes, ni siquiera se priva de jugar al fútbol y tener novia. En España,
empollón.
ómnibus. Otra palabra para autobús, aunque no tan frecuente como colectivo.
orto. Vulgarmente, el trasero humano. La palabra tiene su etimología, dado que
si recuerdan algo de geometría elemental, dos líneas ortogonales son las que
forman ángulo recto; y el recto, en el cuerpo humano... bien, ya me entienden.
overol. Mono. Prenda de una pieza que se usa en trabajos duros y sucios. Tiene
como sinónimo a la palabra mameluco, sólo que esta última no tiene
necesariamente connotaciones laborales.
~ P ~
palanca. Enchufe. Contactos que uno tiene allá arriba para favorecerse, por
ejemplo con un puesto de ñoqui.
palita. Recogedor. Hacia donde barremos los papeles, envoltorios, hojas y cacas
de perro depositadas en el suelo de nuestro domicilio.
palo. Un millón de pesos. Completa, con gamba ($100) y luca ($1000), la trilogía
de numerales dinerarios. Un palo verde, por otra parte, es un millón de dólares
(tranquilos, que para los euros ya se nos va a ocurrir algo también). Pero por
extensión, se puede aplicar palo a un millón de cualquier cosa. Un "archivo de
unos tres palos" sería, aproximadamente, un fichero de 3 Megabytes.
palo de amasar. Rodillo. Cilindro de madera, provisto de dos mangos en los
extermos, utilizado para aplanar una masa de harina y agua o, como arma
contundente, por las esposas para castigar a los maridos que vuelven de juerga.
palta. Aguacate. Fruto verde y duro que después se vuelve negro y blanduzco,
siendo entonces el momento ideal para comerlo o tirárselo a alguien por la
cabeza.
panceta ahumada. Construcción que suena perfectamente castellana, a diferencia
de su equivalente español beicon (¡sí; así está en el diccionario de la
Academia!). Será España la cuna del idioma, pero con anglicismos como ése va
camino a ser también la tumba.
pancho. Perrito caliente. En Argentina, a los perritos calientes se los pueden
estar comiendo que ellos se quedan tan panchos.
pan de miga. A falta de pan francés (ver abajo) una segunda opción es el pan de
miga, que ustedes conocen como pan de molde.
pan francés. Hay distintos tipos de pan. Hay uno blanduzco que viene cortado en
rebanadas en bolsas de plástico. Hay otro que tiene una corteza crocante y un
interior tierno, mejor conocidos como cáscara y miga, y que al paladar argentino
es mucho mejor que el blanduzco. El crédito de su invención se lo concedemos a
los galos llamándolo pan francés.
panqueque. Crepe. Aunque reconozco que se trata de un invento culinario francés,
nosotros lo designamos con la palabra yanqui pancake adaptada. Eso sí, los
rellenamos con nuestro argentinísimo dulce de leche.
papa. Patata. También es una denominación infantil para la comida, como en
España.
paragolpes. Parachoques. Defensa que traen los coches en la parte delantera y en
la trasera, y que en Argentina permite protegerse no sólo de choques sino
también de puñetazos de boxeadores, coces de equinos y, en general, cualquier
golpe.
pararse. Ponerse de pie. También, y en otro contexto, ponerse tiesa, empinarse.
parrilla. Baca. Portaequipaje de un auto. (A las vacas no las llamamos parriyas.)
parlante. Altavoz. La parte del equipo de música de nuestro hijo adolescente
inutilizando la cual podemos dormir la siesta.
paro. Un paro puede ser en Argentina un infarto al corazón o una jornada de
huelga. Jamás es sinónimo de desempleo.
pasacalle. Especie de bandera que va de lado a lado de una calle con mensajes
como "Cachi, te amo", "Feliz cumple mami" o "Pepe, ¿adiviná con quién te pone
los cuernos tu mujer?"
pata de rana. Aleta de un buzo. En portugués le dicen, acertadamente, "pé de
pato"; es evidente que en castellano no se puede decir "pata de pato", de manera
que pata de rana aparece como una aceptable segunda opción. (Lo de aleta no
parece lógico. Los peces tienen aletas arriba, abajo y a los costados, pero no
atrás.)
patadura. Yo encajo bastante bien en esta definición: individuo absolutamente
nulo para jugar al fútbol y/o bailar. (En mi caso es "y".)
patente. Matrícula. La placa con el numerito que no ayuda a la policía a
recuperar nuestro coche cuando nos lo roban, pero sí a identificarlo cuando nos
quieren cobrar una multa.
patineta. Monopatín. Tabla con rueditas y sin manubrio (o manillar como dicen
ustedes), apta para distintas piruetas. El monopatín argentino es otra cosa, con
lo cual en principio habría una gran confusión. Pero afortunadamente, el inglés
ha venido a nuestra ayuda y ahora todos escribimos skateboard o skate, lo
pronunciamos "esquéit" y nos entendemos perfectamente.
patota. Pandilla de patoteros (ver a continuación).
patotero. Gamberro.
patovica. Gorila. Individuo que a la entrada de una discoteca se encarga de
seleccionar quién entra y quién no, generalmente siguiendo criterios cromáticos
(prescindiendo de eufemismos, racistas). Deriva de los patos Vica, palmípedos
otrora muy populares en la mesa argentina, de doble pechuga, a los que se
asemejan los cancerberos de las discotecas tanto por su corpulencia como por su
cociente intelectual.
pava. Hervidor de agua, parecido a una tetera metálica.
pebete. Panecillo tipo bollo. Pan alargado y blando que forma perfecta pareja
con las salchichas, aunque a veces las traiciona con el jamón y el queso.
pegatina. En España, figurita con dorso engomado que se puede pegar a una
superficie. En Argentina, el acto de salir los adherentes a un partido político
a, precisamente, adherir carteles en las paredes.
pelón. La agudeza obvia sería decir que así le llamaba la comunidad japonesa de
la Argentina a un militar que fue presidente de la república. Pero sería un
chiste racista y, fundamentalmente, malo, así que no lo hago. Ah, sí; el
significado. Un pelón es una nectarina, durazno o melocotón cuya piel no
presenta vellosidades.
pelotudo. Otra palabra para boludo ,aunque más ofensiva y no utilizable en
contextos cariñosos. Y cuidado con ambas. Porque puesto que una bola o pelota es
lo mismo que un cojón, parecería que boludo o pelotudo son lo mismo que cojonudo,
y no es así.
penal. Penalti. A favor de la palabra española está el hecho de que un penal es
también una cárcel. A favor de la palabra argentina está el hecho de que es
difícil imaginar una situación en que ambos significados se confundan.
pendejo. No es sinónimo de boludo como en otros países hispánicos. Un pendejo
argentino es un nene o, más frecuentemente, un adulto de comportamiento
infantil.
pesebre. Belén. Representación del nacimiento de Jesús, que ustedes confunden
con la localidad donde ocurrió el evento.
petiso. Referido a seres humanos, bajo. Tiene connotaciones afectuosas. Por lo
menos así lo percibo yo, que con 1 metro 59 centímetros soy toda una autoridad
en el tema.
pibe. Chaval. Palabra de origen italiano. Un'altra!
picada1. Tapas. Ingredientes que uno suele ingerir con el vermut para no operar
con un estómago vacío.
picada2. Ritual practicado por los jóvenes argentinos que pueden permitírselo,
consistente en declarar un segmento de una avenida zona liberada y correr allí
desenfrenadamente con los autos que les regalaron los papis. Gana el que primero
se mata.
pija. Polla. No una mujer que afecta cierto estatus. Hace poco dijo una joven
española en una reunión social en Argentina: "Lo que no soporto de las
discotecas es cuando empiezan a aparecer las pijas todas pintarrajeadas". Sus
interlocutores se preguntaron internamente qué costumbres nudistas se
practicaban en las discos ibéricas, y a qué tratamientos cosméticos sometían los
peninsulares a sus atributos primarios.
pijotero. Tacaño. Ésta es otra palabra problemática, dado que en España quiere
decir pesado o puntilloso.
pilcha. Lo que hace un objeto pultiagudo... no me hagan caso. Pilcha es una
palabra de origen queshwa (quichua para los no entendidos) que significa ropa o
prenda.
pileta. Piscina. Y, en realidad, cualquier recipiente desagotable que
normalmente se llene de agua, como los fregaderos de las cocinas.
piloto. Gabardina. Impermeable. No ensayaré una etimología fácil dado que es
evidente que los conductores de los aviones no usan esta prenda.
piola. Cordel grueso. Como adjetivo: vivo, despierto.
piolín. Bramante. Cordel de algodón. En Argentina la palabra bramante evocaría
un toro antes que cierto hilo. (Y en España muchos quizá no la entiendan. Pero
es la que da el diccionario de la Academia, y sus razones tendrá.)
pipí cucú. Personalmente jamás usé esta expresión, pero resultó ser de las que
más me consultaban los lectores, después —eso sí— de determinar por sus propios
medios que no se trataba de un reloj cucú cuyo pajarito se hacía pis al salir.
Pipí cucú es un adjetivo y significa "espléndido, perfecto, sin nada de más ni
de menos".
pique. En España, resentimiento o despecho. En Argentina, movimiento acelerado,
por ejemplo de un vehículo o de un deportista (ustedes describen esto con la
españolísima palabra sprint). Un maratonista resentido tiene pique en ambos
países.
pirulo. Taco. Cada uno de los años de los que, en número variable, suelen estar
dotadas las personas.
piso. 1. Suelo. Hacia donde suelen dirigirse las tazas de porcelana, cristales
de Murano y ampollas de medicamento. Tiramos cosas al piso, no las arrojamos al
suelo. 2. Apartamento que ocupa una planta completa en un edificio,
distinguiéndose así de los pisos españoles que pueden ser de cualquier tamaño.
piyama. Pijama. Cuando yo era chico, una vez le pregunté a mi padre por qué no
decíamos pijama, como estaba en los libros infantiles españoles que leíamos. Su
respuesta, didáctica cuan inapelable: "pijama parece pija".
pizarrón. Pizarra escolar.
planilla. Formulario impreso para llenar, especialmente aquéllos donde se
recogen datos de manera sistemática.
placar. Armario empotrado para guardar ropa y, en caso de necesidad, amantes.
plantel. Plantilla. Conjunto de los jugadores de un equipo de fútbol.
playo. No profundo. Es sencillamente digno de piedad un idioma (el español, no
el argentino) que carece de un antónimo adecuado para la palabra hondo.
plaza. Este espacio abierto siempre tiene árboles en Argentina. La Plaza Mayor
de Madrid no calificaría para plaza en Argentina, sino en todo caso para patio
grandote.
plomero. Trabajan con plomo y su conversación es un plomo: ¿por qué no llamarlos
plomeros? Para ustedes, fontaneros. (Además cobran caro.)
pochoclo. Palomitas de maíz.
pocillo. La intuición nos dice que no se debe tratar de un hoyuelo, como la
palabra parecería sugerir. En efecto: es una tacita para café.
polera. Pulóver (jersey) de cuello alto que se supone apto para usar en una
excursión al polo, de ahí su nombre.
polla. En Argentina es usual hablar de las pollas de potrancas, para gran
confusión de los españoles, que lo último que esperan de una potranca es que
tenga polla. Aquí una polla es una carrera de caballos, o la apuesta que se
origina de la misma, o, por generalización de uso, cualquier otra apuesta en
cualquier otro deporte.
pollera. Falda. No una señora que vende pollos, ni un calzoncillo ajustado. Pero
se dice "minifalda", no "minipollera".
polvo de ladrillo. Tierra batida. Superficie en que descuellan los tenistas
latinoamericanos y españoles y en que los yanquis y australianos son bastante
malos. (Sinceramente, la he mirado con mucho detenimiento y tierra no me
parece.)
pomada. Crema. Sustancia que obra maravillas sobre el calzado. Creo que
argentinos y españoles nos entendemos si decimos "betún".
por. "Voy por ello" se dice en Argentina; jamás con la intrusa preposición a del
español "Voy a por ello".
pororó. Pochoclo.
poroto. Judía. Cuando los españoles hablan de comer judías, los argentinos no
pensamos en una ingesta de leguminosas, sino en un acto de antropofagia
antisemita.
porteño. Individuo prepotente, soberbio y básicamente ignorante. En síntesis: un
nativo de la ciudad de Buenos Aires. No confundir con un bonaerense. // NOTA
POSTERIOR: Ante esta definición, muchos habitantes de la capital de mi país han
reaccionado mandándome notas de protesta, virus, cartas bomba y búmerangs con
carga radioactiva. De modo que cambio mi definición: "Individuo prepotente,
soberbio, básicamente ignorante y carente de los sentidos de la autocrítica y el
humor".
pozo vacante. Bote. El motivo que nos lleva, cuando adquiere una magnitud
suficientemente considerable, a probar suerte en un juego de azar del que no
habíamos participado nunca.
prendedor. Broche, aguja, alfiler. En joyería. Adorno que puede sujetarse de una
prenda por un mecanismo similar al del alfiler de gancho.
prender. Encender. La luz, el gas, un aparato...
primera B. Segunda. En Argentina las ligas de fútbol están estructuradas como
primera A, primera B, primera C, primera D. Mientras que segunda división,
tercera división, etc., en Argentina, son, dentro de un mismo club, grupos de
jugadores que vienen del semillero y se van acercando progresivamente a hacerse
profesionales.
primero de enero (febrero, etc.). Uno de enero (febrero, etc.). El uno aplicado
al primer día del mes suena extrañísimo a oídos argentinos.
prode. Quiniela. Juego de apuestas basado en los resultados del fútbol. Nuestra
quiniela es otra cosa (ver).
prolijo. Esmerado, atildado, ordenadito; es imposible describir en pocas
palabras todos los conceptos involucrados por la palabra prolijo en Argentina.
Su traducción exacta es tidy, pero no sé si ustedes saben inglés.
prontuario. Para ustedes, compendio de una ciencia o arte. Para nosotros,
historial delictivo de un reo, independientemente de que su metodología pueda
ser, y a menudo efectivamente lo sea, científica y/o artística.
púa. Aguja. Especie de pequeño estilete que, recorriendo los surcos de un disco,
servía para reproducir la música en las entrañables y primitivas épocas del
vinilo.
puchero. Cocido. En Argentina muy pocas veces se usa puchero para hacer
referencia al cacharro.
pucho. Cigarrillo en sus estadios finales. ¿Puede ser que ustedes lo llamen
colilla? Por extensión, dosis pequeña que queda de algo que antes estaba en
cantidad más grande: "me queda un puchito de azúcar".
pulóver. Jersey. Es que argentinos y españoles no nos podemos poner de acuerdo
ni siquera en qué palabra inglesa vamos a calcar en vez de inventarnos una en
castellano.
pulseada. Pulso. En Argentina se distingue pulseada, una lucha a ver quién le
tuerce el brazo al otro, de pulso, que es la habilidad con la muñeca, o bien la
cantidad de veces por minuto que late una vena que pasa por allí. // NOTA
POSTERIOR: Puristas del arte de curar (esto es, médicos quisquillosos) me han
escrito para desasnarme poniendo en mi conocimiento que para medir el pulso se
recurre a una arteria, no a una vena.
putear. En España los jefes suelen putear a los empleados, pero en Argentina no
se lo permitirían. Es que allá putear significa "fastidiar" (Argentina: "romper
las bolas"), y aquí "insultar con la palabra que ustedes ya se imaginan".
~ Q ~
quichicientos. Tropecientos. Mucho de algo: "Me hicieron llenar quichicientos
formularios".
quilombo. En su significado concreto, un quilombo es un burdel. Figuradamente,
es un lío, desbarajuste o follón, en flagrante injusticia hacia el sector
prostibulario, cuyos establecimientos suelen exhibir una mejor organización que
muchas reconocidas casas comerciales de la economía formal. Sin embargo, es esta
acepción prejuiciosa la que se suele usar en una mayoría abrumadora de los
casos.
quiniela. Juego de apuestas tradicionalmente basado en acertar los tres últimos
números de la lotería (actualmente hay muchas otras versiones). La quiniela
española es nuestro "prode".
~ R ~
rabona (hacerse la). Hacer novillos, hacer pellas. Faltar a la escuela.
Inclusive hay un día nacional dedicado a ello por decreto de los propios
estudiantes.
rata (hacerse la). Otra expresión para decir hacerse la rabona, que a su vez es
otra expresión para decir hacerse la chupina, equivaliendo todas a hacer
novillos, que a su vez es otra manera de decir hacer pellas. La diversidad de
palabras para este concepto indica lo popular del mismo, en Argentina como en
España.
rayos. Fenómenos meteorológicos que uno aspira a ver caer sobre sus enemigos,
como en España. Pero además, los radios de una bicicleta.
receso. Segunda palabra favorita de los escolares argentinos, después de
"vacaciones". De hecho también significa vacaciones, pero cortas (el receso de
invierno, por ejemplo).
recibirse. Graduarse, licenciarse. En Argentina mucha gente se recibe de médico,
ingeniero o lo que sea. Otros en cambio ejercen esas profesiones sin haberse
recibido. Los Colegios respectivos suelen empezar a sospechar al quinto paciente
muerto o al tercer puente caído.
recién. Con esta palabra hay un pequeño problema. En España sólo la pueden usar
frente a un participio: recién casados, recién pintado. En Argentina es mucho
más flexible y rica: puede significar "hace poco" ("vino recién"), o "apenas
ahora" ("¿recién te das cuenta?"), o "únicamente" referido a circunstanciales
temporales ("recién cuando termine yo vas a poder hablar vos").
remate1. En fútbol, sólo los que se producen con el pie. Un cabezazo al arco no
es remate.
remate2. Subasta pública.
remera. Camiseta de vestir, que se diferencia así de la que se usa como ropa
interior.
remís (o remise o remisse). Taxi que se llama por teléfono. Pero a menudo, y ya
que están, también levantan gente por la calle haciendo competencia a los taxis
regulares. De allí las diferencias irreconciliables o, prescindiendo de
eufemismos, el odio a muerte entre taxistas y remiseros.
remisero. Conductor de un remís (ver arriba).
remito. Albarán. Documento en que se detallan las mercaderías que se mandan a un
cliente para refregárselo por la cara cuando niegue haberlas recibido.
rendir. Examinarse. "Rendí física" es equivalente al español "Me examiné de
física".
rengo. Cojo. En general los argentinos saben lo que es un cojo, pero no usan el
término para evitar confusiones con la primera persona del verbo coger. (Salvo
en la famosa frase: "yo soy rengo de día y cojo de noche").
repasador. Dícese de un alumno cuando relee con detenimiento algo que ya
estudió... les estoy tomando el pelo. Repasador es paño de cocina, lienzo para
secar la vajilla.
repollo. Col. Antes, cuando los chicos preguntaban de dónde habían nacido se les
decía que de un repollo. Pero ahora vienen muy despiertos, y saben que son las
cigüeñas.
repollo colorado. Atendiendo a la definición anterior, lo lógico sería que
ustedes llamaran a este vegetal "col colorada". Pero le llaman lombarda.
reposera. Tumbona. Mueble de jardín específicamente diseñado para
simultáneamente tomar sol, sorber vermuts e intercambiar chismes.
repuesto. Recambio. Pieza que nunca se encuentra para reparar algo.
resaltador. Marcador. Elemento de escritura destinado a destacar con tinta
fosforescente distintos sectores de un texto cuando queremos dar la impresión de
que lo estuvimos analizando sesudamente. Mientras que el marcador nuestro es el
rotulador de ustedes. Muy fastidioso.
retar. Las madres argentinas retan a sus hijos. Primero les tiran un guante en
la cara y después van ambos a un descampado, donde los espera un señor que les
muestra una caja abierta con dos pistolas y... estoy bromeando. Las madres
argentinas retan a sus hijos, sí, pero porque aquí retar es regañar.
ricota. Requesón. Un quesón parecería ser un queso grande, y un requesón, un
queso superlativamente grande. Los argentinos nos solemos sorprender al
enterarnos de que no es más que lo que nosotros denominamos con la palabra
italiana ricota.
riel. Raíl. Esfuerzos ambos por adaptar el inglés rail, con un poco menos de
imaginación en el caso español. (Vale también para aquellas acepciones en que
ustedes sí usan riel.)
rodete. Moño que con la mata del pelo se hacen las mujeres en la parte posterior
de la cabeza.
rollo1. Carrete. De fotos.
rollo2. Michelín. Adiposidades en el abdomen: nada que una buena liposucción no
pueda corregir.
rompecabezas. Podría ser un adoquín, pero es un conjunto de cartoncitos que
adecuadamente ensamblados forman una figura. Por si no se dieron cuenta, un
puzzle. // NOTA POSTERIOR: Algunos lectores españoles me aseguran que sí saben
lo que es un rompecabezas: ¿¡entonces por qué c$#@& usan una palabra inglesa y
difícil de pronunciar!? // OTRA NOTA POSTERIOR: Ahora me aclaran que en España
un rompecabezas es tridimensional (con bloques, bah), mientras que el puzzle es
el que tiene fichas planas.
rubro. El diccionario de la Academia no hace oídos sordos a este argentinismo,
pero lo define ineptamente como "título o rótulo". Rubro significa en verdad
"sector, renglón, apartado, categoría": en Argentina se suele hablar del "rubro
alimentos", del "rubro educación", del "rubro vigilancia". ¿Cómo ando en el
rubro definiciones?
rulemán. Cuando todavía era francesa, esta palabra se escribía roulement. Se
trata de un rodamiento, dispositivo para disminuir la fricción consistente en
bolillas metálicas encerradas entre dos cilindros chatos.
rulero. Rulo. Cilindro de plástico para rizar cabellos lacios. En Argentina un
rulo es otra cosa.
rulo. Rizo. El bucle en el pelo, no el adminículo usado para conseguirlo.
ruta. Carretera. Ej.: "la ruta 16"; "lo encontraron muerto en la ruta".
~ S ~
sacarse. Quitarse. Una prenda.
Donde ustedes dirían "me quito la americana", nosotros decimos "me saco el
saco". A veces el argentino puede llegar a ser un idioma increíblemente confuso.
saco. Americana. Chaqueta que completa un traje. Nunca, o muy raramente, usado
en el sentido de bolsa.
salida de baño. No el acto de emerger de la ducha, sino la bata de toalla que se
usa en tan relajantes circunstancias. Un albornoz, o sea.
salsa blanca. Bechamel. Combinación de harina, leche, manteca (mantequilla) y
sal que divide a la humanidad entre los que la hacen con grumos y la
privilegiada minoría que logran homogeneizarla.
salsa golf. Deporte que se practica a ritmo de danza caribeña... no me hagan
caso. Es lo que se obtiene mezclando mayonesa con ketchup y cantidades menores
de otros aditivos, o sea la hispánica salsa rosa.
salsa rosa. Mezcla de salsa de tomates con crema de leche, bastante diferente
entonces de su homónima peninsular.
salto con garrocha. Salto con pértiga, deporte olímpico basado en aquello de
"dadme un punto de apoyo".
sándwich. Bocadillo. En Argentina no se entiende, por ejemplo, el término
bocadillo de jamón, dado que inmediatamente lo asociamos con un bocadito. //
NOTA POSTERIOR: desde Hispania me informan que ustedes tienen sándwiches, pero
son sólo los que se elaboran con pan de molde: ésos se llaman en Argentina
sándwiches de miga.
seco. Sin blanca. Persona que se quedó sin dinero.
semillero. Cantera. Las filosofías de ambos sistemas quedan reflejadas en los
términos respectivos. En Argentina se ve al jugador promesa como una semilla que
hay que cultivar y hacer crecer. En España, se lo ve como algo a explotar como
se explotaría una reserva mineral.
semillitas. Pipas. La palabra argentina refleja el hecho de que se trata de
semillas de girasol, tostadas y saladas. La palabra española refleja el hecho de
que son adictivas, igual que el fumar en pipa. El término pipas se está usando
ahora en Argentina también.
seña. Señal (en comercio) Cantidad de dinero que uno deja en una tienda como
confirmación de la promesa de comprar algo.
senda peatonal. Paso de cebra. Aunque se trata de rayas blancas sobre una
calzada negra, lo cierto es que por allí pasan peatones, no cebras. (Por otro
lado, las cebras lo que tienen es rayas negras sobre fondo blanco, pero ése es
otro tema.)
sorete. Moñigo. Lo que trae buena suerte si lo pisamos.
sube y baja. Balancín. Juego de plaza en que dos niños, situados en los extremos
de una tabla que pivota sobre una barra horizontal, se impulsan con sus pies con
fuerza creciente, y gana el que primero logra que el otro salga proyectado por
el aire.
subte. Metro. Ferrocarril metropolitano subterráneo. En algún país debe de ser
ferro.
suspenso. Suspense. Castellanización total de un anglicismo que en España fue
dejado como el original.
~ T ~
tablero. Salpicadero. Área alrededor del volante de un coche con un montón de
relojitos y contadores que no tenemos la menor idea de lo que indican.
taca-taca. Ninguna relación de ningún tipo con los andadores de los bebés. En
argentino, taca-taca es un adjetivo y quiere decir "al contado", "contante y
sonante".
tacho. Papelera, cubo. Cesto para tirar papeles y otras basuras. También,
cualquier recipiente metálico o plástico más o menos voluminoso. Popularmente,
un tacho es un taxi. Irse al tacho es fracasar estrepitosamente.
tacklear. Placar. Detener, rodeándole la cintura con ambos brazos, a un jugador
de rugby que corre hacia nuestro ingoal, a un niño que se dirige a la
computadora en momentos en que estamos instalando un programa o a una amante que
avanza hacia nuestra casa con la intención de contarlo todo.
taco. Tacón. Parte elevada de la suela del zapato femenino que, esgrimida como
arma punzante, es capaz de disuadir a los hombres de cualquier intento de
abordaje callejero. No se usa en el sentido de insulto ni de año de edad.
talle. Talla. Ese numerito que está en la parte interna del cuello de las
camisas, que los hombres no terminan nunca de aprenderles a sus mujeres. Una más
de las irritantes palabritas que difieren en una sola letra, la suficiente para
confundir.
tambo. Vaquería. Establecimiento de producción de leche. Palabra realmente
desconcertante —proviene del quichua—, pero con la que usan ustedes tampoco
queda claro si es un negocio donde se venden vaqueros o qué.
tano. Un italiano. Se deriva de napolitano. No se usa para halagar a los
oriundos de la península itálica.
tapado. Abrigo bastante grueso. Debería ser "tapador", porque el que es tapado
es el usuario, pero así es el idioma.
tarro. Además del recipiente, suerte. Una persona con mucho tarro es suertuda.
No se usa tarro en el sentido de cabeza. Sí, en cambio —y esto quizá los
desoriente— en el sentido de culo.
tarta. Pastel de frutas o verduras, con base y, opcionalmente, tapa, ambas de
hojaldre. No confundir con la tarta española, que vendría a ser nuestra torta.
Qué lío, ¿no?
tatadiós. Santateresa, mantis religiosa. Bicho bastante largo y gordo, verde,
con patas delanteras aserradas y poderosas. La hembra se come al macho después
de la cópula, pero por lo menos no antes.
ta te ti. Tres en raya. El jueguito que nos permite matar el tiempo con nuestro
compañero de al lado en cursos y reuniones soporíferas. También tenemos uno en
que hay que alinear cinco crucecitas o circulitos, pero a éste le llamamos cinco
en línea, no ta te ti to tu.
tela. Pasta. Los argentinos tenemos más palabras para el dinero que dinero
propiamente dicho.
telgopor. Poliexpan. Poliestireno expandido con clorofluorocarbonos para
contener helados y ensanchar el agujero de ozono.
terapia intensiva. Unidad de cuidados intensivos. En un hospital. Cuando alguien
está en ese lugar, lo normal es decir "está en terapia", lo que ustedes
entenderían como un tratamiento psicológico. La sigla UCI no se entiende en
Argentina.
tintura. Tinte para el cabello de las mujeres y, cada vez con más frecuencia, de
los hombres.
tiradores. Tirantes. Tiras de tela que sirven para suspender de los hombros el
pantalón. Para lo que ustedes llaman tirador (de un cajón, por ejemplo) no hay
realmente una palabra en argentino.
tiro libre. Lanzamiento de falta. Cuatro sílabas versus siete: no hay que
ponerse a pensar mucho para determinar cuál denominación es más funcional.
toallitas. Son lo menos parecido que hay a una toalla, aunque sí son pequeñas.
Se trata de las compresas femeninas que mantienen a raya, o a veces no, a la
menstruación.
tomar. Se puede usar para beber, igual que en España, pero no para comer, a
diferencia de España. Un argentino jamás va a decir que va a tomar el almuerzo,
a menos que esté haciendo dieta líquida.
tomar sol. Tomar el sol. La expresión argentina es más lógica. Definitivamente
uno no está tomando todo el sol, sino una parte de él delimitada en el tiempo y
en el espacio.
topadora. Tractor oruga, buldózer. Conviene no toparse con ella.
torta. Tarta. Lo que se sirve en los cumpleaños y las bodas. Nuestra tarta es
otra cosa.
traga. Otra palabra para "olfachón", si bien personalmente uso exclusivamente
esta última. Significando ambas empollón.
tragamonedas. Tragaperras. Una máquina en la que uno inserta monedas que van
desapareciendo se tiene que llamar por lógica tragamonedas. En España,
insólitamente, se llama tragaperras. ¡Vaya a saber lo que meten ustedes en esas
maquinitas! // NOTA POSTERIOR: lectores peninsulares contribuyen a mi sapiencia
poniendo en mi conocimiento que una perra era una antigua moneda de cinco
céntimos de peseta, con lo cual sigue siendo ilógico el nombre tragaperras, dado
que no valdría la pena instalar una máquina para tragar monedas que valen tan
poquito.
transar. En realidad este verbo lo usa la generación siguiente a la mía, pero ¿a
quién no le gusta hacerse el jovencito? Significa besuquearse y manosearse, si
es posible en público. (Tiene todo el aspecto de ser una palabra efímera, pero
ése es el encanto de Internet: cuando se deje de usar, directamente la borro.)
transferencia. Traspaso. Operación de cambio de titularidad de un coche, por lo
común más costosa que el propio vehículo.
tránsfuga. Maleante o crápula. Nunca usado en el sentido español de político que
se cambia de partido, aunque éstos, como buenos políticos, suelen ser también
tránsfugas en el sentido argentino.
trapo rejilla. Bayeta. Paño formado por cordeles de algodón entretejidos
formando una malla, que sirve para fregar el suelo y otras superficies.
travesaño. Larguero [en el fútbol]. La palabra española no sería entendida de
ninguna manera en Argentina.
triple. Ladrón. Enchufe que permite tomar corriente eléctrica para tres
aparatos. El término español parecería olvidar que la idea de este adminículo es
compartir, no robar.
trucho. Falso, ilegal, irregular. Un taxi trucho es uno sin licencia. Un
diputado trucho es un ciudadano cualquiera que se mete en el Congreso y levanta
la mano cuando están votando una ley. Una trucha trucha sería un comestible que
tiene aspecto de pescado, se vende como pescado y está hecho de lombrices
molidas.
truco. Truque. Juego de cartas. De hecho, el juego nacional de la Argentina, del
cual se abstienen sólo los que no toman mate ni comen dulce de leche.
turno (de). De guardia. Aplicado a farmacias.
~ U ~
ufa. Si ustedes dispusieran de esta interjección, seguro que la usarían al leer
este Diccionario. Denota fastidio, impaciencia, cariñoso enfado.
ustedes. En Argentina esta palabra se usa para dirigirse a varias personas
independientemente del grado de intimidad alcanzado con ellas. Los españoles se
suelen sorprender al escuchar el ustedes dirigido a niños o perros.
~ V ~
vagoneta. Esta palabra está exenta en Argentina de las connotaciones
ferroviarias que presenta en España. Significa vago, holgazán, gandul.
vainilla. Melindre. La pasta de panificación, no el remilgo.
valija. Maleta. Esta última palabra no es desconocida en Argentina, pero resulta
muy afectada.
vaquita1. Mariquita. Pequeño coleóptero de vistosos colores. El nombre completo
en argentino es vaquita de San Antonio, pero con vaquita solo ya se entiende.
vaquita2. Bote. Fondo común para hacerle un regalo a alguien, o para cualquier
otro fin colectivo. Ej.: "Hicieron una vaquita para comprar un ventilador para
la oficina".
ve corta. Uve. Es más lógico el nombre español, que evita confusiones. El
término argentino violenta la lógica, ya que la v en todo caso es baja, no
corta.
vereda. Acera. El término español no se desconoce en la Argentina, pero está
restringido al uso oficial: "Prohibido estacionar sobre esta acera".
vesre. Al revés. Manera de hablar específica de ciertos núcleos, sobre todo en
la ciudad de Buenos Aires, consistente en invertir el orden de algunas o de
todas las sílabas de una palabra. Usado ante todo con sentido jocoso. La calle
pasa así a ser la yeca, el café es el feca, un petiso es un tisope. Para otras
palabras las reglas son un poco más complejas. Así, el vesre de "paisano" es "sopaina",
y no el previsible "nopaisa", mientras que el de "calzoncillo" es "zolcillonca",
en vez de "zoncillócal" o "cillocalzon". A veces ni siquiera hay identidad entre
las letras de una palabra y su vesre. El vesre de "pelotas" (en el sentido de
testículos) es "talipes". Y a veces ni siquiera coincide el número de sílabas:
el vesre de "uruguayo" es "yorugua", y el de "pantalón", "lompa". Lo curioso es
que un argentino sabe intuitivamente cuál es el vesre exacto de la más
polisilábica de las palabras.
vestuario. Vestidor. Lugar en donde las mujeres se ponen a dar alaridos si entra
un hombre. O bien: lugar donde los hombres se ponen a gritar groserías si entra
una mujer.
viáticos. Dietas. Dinero que se entrega a una persona en viaje de negocios para
cubrir gastos de alimentación, alojamiento, sobornos, etc.
video. Vídeo. ¿Que dónde está la diferencia? En el acento. En argentino cae
sobre la e. Nos apoyan los uruguayos, que no quisieran que a su capital se la
empezara a llamar Montevídeo.
vidriera. Escaparate. La palabra española no es desconocida en la Argentina,
aunque resulta muy afectada.
vidrio. Cristal. En Argentina, la palabra designa no sólo el material
transparente que si se rompe lastima, sino también a los paneles que se hacen
con el mismo: los vidrios de las ventanas, por ejemplo.
villa miseria. Barrio de chabolas, parte de la ciudad conspicuamente ausente de
la discusión en los tratados de teoría capitalista. Habitualmente reducido a "la
villa".
vincha. Diadema. Banda de tela con que los tenistas, entre otros, se ciñen los
cabellos para que no les molesten durante su labor. Muchos se dejan el pelo
largo sólo para poder usar una vincha con publicidad.
vos. Tú. Se ha mantenido el vos como tratamiento íntimo, desplazando
completamente al tú. Las formas verbales son las correspondientes a "vosotros",
pero ligeramente modificadas (simplificadas): vos tenés (no tenéis), mirá esto
(no mirad). La palabra vos se usa también en otros países de Latinoamérica, pero
en ningún lugar con el grado de predominio absoluto y de normalización en todos
los ámbitos (literatura, prensa, televisión, comunicaciones del gobierno a los
ciudadanos...) que ha alcanzado en la Argentina.
vuelta al mundo (la). Noria. En los parques de diversiones, rueda que gira
verticalmente con la gente instalada de a dos en unos grandes estuches metálicos
vuelto. La Academia acepta este argentinismo, definiéndolo como "vuelta del
dinero entregado de sobra al hacer un pago". Como esto no se entiende, vamos a
un ejemplo: si su compra vale $75 y usted pagó $100, el vuelto son $25.
~ Y ~
yapa. Adehala. Ey, no me miren así, que ésta es la equivalencia que da el
diccionario de la Academia. La definición es: "Cantidad de más que se suele
ofrecer a un cliente". Agrego yo: "cuando el sobreprecio que uno está cobrando
ya contrarresta holgadamente esa generosidad".
yerba. Nada que ver con la marihuana. La yerba argentina es el Ilex
paraguaiensis, planta nativa que básicamente contiene cafeína y con cuyas hojas
secas y machacadas se prepara una infusión que se sorbe en un mate o poronquillo.
yeso. Escayola. En Argentina los huesos se enyesan, no se escayolan. La palabra
escayola sonaría a oídos argentinos como un achaque a remediar, no el medio
usado para ello.
yuyo. Malezas o, en general, hierbas, incluyendo aquéllas con las que se
elaboran distintos tés.
~ Z ~
zapallo. Calabaza. Sin embargo, dar calabazas se dice dar calabazas, no
dar zapallos. En Argentina se usa también la palabra calabacita, pero aplicada a
una cucurbitácea algo diferente.
zapatillas. En España, calzado blando y ligero de entrecasa. En Argentina,
calzado deportivo, del tipo que en otros países, confundiéndolo con el deporte,
se llama tenis.
zafar. 1. Salir airoso de un trance difícil: "Creí que me iba a morir encerrado
en aquel ascensor todo el fin de semana, pero zafé y estoy aquí". 2. Eludir
alguna obligación o responsabilidad: "Querida, no me esperes hasta tarde; me
organizaron una reunión con unos empresarios japoneses y no pude zafar"
(¡mentira!). 3. prnl. Permitirse lenguaje o actitudes indecorosas: "En cuanto
toma dos copas se zafa y empieza a contar sus experiencias de sexo grupal".
zonzo. Bobo, gil. A veces se usa con connotación cariñosa. Después de todo, uno
suele querer a gente bastante lela.
zorra. Vagoneta. Pequeño rodado sobre rieles que se tracciona humanamente
subiendo y bajando una palanca.
zorrino. Mamífero tristemente célebre por sus micciones malodoras o, en términos
menos técnicos, su asquerosa meada. Ustedes lo llaman mofeta.
FIN